El secretario de Desarrollo Social, José Antonio Meade Kuribreña, señaló que de acuerdo con la más reciente medición del Consejo Nacional de Evaluación de la Política (Coneval), 21.8 millones de mexicanos no pueden ejercer su derecho a recibir servicios médicos, aunque en el 2000 el 58.6 por ciento de la población en México, cerca de 57 millones de personas, carecía de este derecho.

Al participar en el Foro Más y Mejor Salud México 2030, organizado por la Fundación Mexicana para la Salud, el secretario resaltó que México ha invertido históricamente una gran cantidad de recursos públicos para ampliar el acceso a los servicios de salud: “Superar esta carencia es indispensable para un país que está buscando construir un proyecto de justicia social, que cuenta con una infraestructura cada vez más amplia y que tiene una de las economías más grandes del mundo”.

Asimismo, habló del desafío que esto implica: “estamos ante un reto importante que involucra muchos actores, pero de manera central a los tres órdenes de gobierno. Desde la Sedesol estamos haciendo un esfuerzo importante, sobre todo a través del Programa Prospera que beneficia a 6.1 millones de familias mexicanas con apoyos en salud, educación y alimentación”.

En su exposición, Meade Kuribreña recordó que el Programa Prospera cuenta con tres estrategias específicas: el paquete básico garantizado de salud, que cubre un conjunto de padecimientos frecuentes; mejor nutrición de la población beneficiaria, en especial para prevenir y atender la desnutrición; y el fomento al autocuidado de la salud en las familias inscritas en este programa.