“Este rebozo tiene un significado invaluable. Representa las tradiciones y cultura de mi pueblo. Las enseñanzas de mi mamá y mi abuela,  lo que dejaré como herencia a mis hijas”, cuenta orgullosa la indígena tzotzil María Luisa Mendoza Vázquez.

Ella es la ganadora del Galardón Nacional al Segundo Concurso Nacional de Rebozo del Fondo Nacional Para el Fomento de las Artesanías (Fonart), certamen donde se premió a 39 artesanos de 14 estados de la República, de un total de 310 participantes.

Mendoza Vázquez es originaria de la colonia Paraíso Grijalva, comunidad de casi dos mil personas, en el municipio de Venustiano Carranza, ubicado en el centro del territorio chiapaneco, donde más de 70 por ciento de las familias habla una lengua indígena.

Cuenta María Luisa que elaborar el rebozo blanco, hecho en telar de cintura, con hilo de algodón, le llevó 10 meses de arduo trabajo.

“Fueron 10 meses de mucho trabajo. Ocho horas diarias. Sólo se teje cuando el sol está en alto, porque el hilito es muy delgadito y se rompe mucho. Para que no se reviente se remoja en atole de maíz. Si no hay sol, se colocan brasas debajo del telar. Pero cuando hay viento nada se avanza”, dice con determinación.

María Luisa es de fácil palabra. Cuenta que haber ganado el concurso le ayudará económicamente con la educación de sus cinco hijos, pero sobre todo, a preservar sus raíces de indígena  tzotzil.

“Un rebozo hecho con tus propias manos es satisfacción y orgullo. Se utiliza en fiestas de gala, cuando hace frio, y principalmente, para darle amor a nuestros hijos cuando los abrazamos.  Es el amor de mi abuela a mi mamá, y el que yo le he dado a mis hijos. Es preservar la raíz y la tradición”.


Maria Luisa 0jpg



MARIA LUISA 2jpg


 MG 6198jpg
 MG 6182jpg