Ante productores y funcionarios, como el director de Diconsa Héctor Verlasco Monroy, resaltó la importancia de esta red de abasto, “que llega a los lugares a donde nadie jamás había llegado y está cumpliendo su función social de garantizar que lleguen los alimentos a buenos precios a las comunidades con mayor pobreza”.

Asimismo, enfatizó la recuperación de la visión social de la paraestatal que permite el abasto de alimento en las regiones más alejadas, y ahora también en las urbanas.

La secretaria de Desarrollo Social recordó que desde hace 15 años no se construía un almacén granelero en México, y en esta administración ya hay dos: en San Cristóbal de las Casas, Chiapas, y el de Atlacomulco, en el Estado de México, con capacidad para recibir la producción de dos mil productores locales.

En este evento, se dio el banderazo de salida a cinco vehículos de carga que distribuirán maíz en el Estado de México, Querétaro y Michoacán —y algunos municipios del Valle de México—, así como se entregaron cheques a productores de maíz de la entidad por la compra del grano que vende Diconsa.