Ex-Hacienda Jamay Jal

En un principio, fue construida por don Guadalupe Mendoza en donde, hoy se encuentra la Unidad Habitacional Militar adscrita al 92/o. Batallon de Infanteria. Debido a las continuas inundaciones que afectaban a la hacienda al subir el nivel del lago de Chapala, ésta fue trasladada al sitio donde actualmente se ubica el inmueble. Este había adquirido los terrenos al municipio de Jamay y encargó la construcción a Francisco Jiménez. Las obras iniciaron el 15 de agosto de 1905 y concluyeron en mayo de 1910. Durante la Revolución Mexicana no se registraron combates en inmediaciones de la hacienda, a pesar de que ésta se convirtió en paso obligado para las tropas, quienes la utilizaron frecuentemente como granero y depósito de abastecimientos.

En el año de 1922, la hacienda fue vendida a Antonio Cortés, quien le dio nueva vida a la propiedad. El desarrollo económico que había alcanzado la hacienda se vio interrumpido por el conflicto cristero.

Al concluir la rebelión cristera en 1929, la hacienda vivió sus momentos de mayor esplendor, llegó a tener 2,000 hectáreas de tierra de cultivo de múltiples vegetales (frijol, garbanzo, trigo, cebolla, etc.), asimismo, en el rubro ganadero contó con más de 3,000 cabezas de ganado vacuno así como de caballos. La hacienda fue objeto de historias populares entre la población, como la Leyenda del Charro Negro, que según se dice, galopaba por las noches en sus cercanías. En 1935 el Señor Guadalupe González vendió la hacienda a un empresario de apellido Montes, quien a su vez vendió el predio a la Secretaría de la Defensa Nacional, el 11 de octubre de 1966.

El 16 de abril de 1968 la ex-hacienda recibió la designación de “Campo Militar Insurgente José Antonio Torres”. En la actualidad, sus amplias habitaciones se emplean como alojamientos y se cuenta con una biblioteca, sin que se haya afectado su estilo arquitectónico original.

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