A nadie nos gusta perder una hora —o menos aún, todo un día— haciendo un trámite. Nuestro tiempo es de lo más valioso y desperdiciarlo es dejar ir algo que jamás regresará.

Bien. Ahora imagina que en lugar de esa hora o ese medio día, pasaras 16 años haciendo un trámite. Y no se trata de uno menor, sino uno de los más importantes que puedes hacer en toda tu vida: obtener las escrituras de tu casa.

Estos son los casos de doña Marcela Martínez Mercado y de don Mario Morales Gutiérrez, ambos vecinos del municipio de Tlalnepantla, Estado de México, y quienes, por separado, pasaron más de una década y media buscando ese importante documento a fin de conformar un patrimonio en beneficio de sus familias.

Y es que las escrituras de una vivienda pueden ser tan importantes como un acta de nacimiento o un certificado de estudios. 

Por principio, son la garantía de que esa casa en la cual vivimos realmente es nuestra, sin importar lo que suceda en el futuro.

Esa casa, además, podrá ser heredada a nuestros hijos y nietos, quienes irán conformando así su propio patrimonio.

Pero algo igualmente importante es que las escrituras de una casa pueden ser una garantía para obtener un crédito, ya sea para abrir un negocio, para adquirir una segunda vivienda o remodelar la que tenemos.

El pasado 22 de octubre fue uno de los días más felices en las vidas de doña Marcela y de don Mario. Después de años de espera, gracias al Gobierno de la República, finalmente obtuvieron las escrituras que buscaron por tantos años, y su alegría es indescriptible.

“Principalmente, porque tengo un problema de salud… cáncer. Pero ahora me quedo con la satisfacción de decir ‘tengo el patrimonio asegurado para mi familia, para mi esposo, mis hijos’ y estoy muy tranquila ¡mucho muy tranquila a partir de este momento! ¡Mi casa es mía! ¡Ya tengo mis documentos!”, expone doña Marcela visiblemente emocionada.

Y con esos papeles en mano, habla de su siguiente sueño:

—Principalmente, obtener un crédito para mejorar mi casa. Ahora sí lo puedo hacer porque ya tengo la herramienta necesaria para poderlo solicitar.

Don Mario tampoco esconde su emoción.

— ¡Es un paso muy grande! Es un beneficio familiar 100% y una seguridad que es fundamental para nosotros, para nuestros hijos.

La intención de la Comisión para la Regularización y Tenencia de la Tierra (CORETT), organismo sectorizado de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (SEDATU) es que a través de la estrategia certeza jurídica y seguridad patrimonial “Papelito Habla” se expidan solamente en el Estado de México más de 24 mil escrituras, cartas de liberación de adeudos, certificados agrarios y títulos de propiedad, entre otros documentos.

Todos ellos podrán vivir la misma emoción y tranquilidad.

Todavía, con esa sabiduría que dan los años, don Mario se anima a dar un consejo a todas esas personas que, por el motivo que sea, no se han acercado a las autoridades para obtener sus escrituras.

— “¡Es un error tremendo que no hagan estos trámites! No tendrán la certeza de sus propiedades a futuro, y eso es de una importancia muy grande. Durante 16 años yo busqué mis escrituras, lo que fue un sacrificio en tiempo, pero gracias al trabajo de las autoridades hoy ya me siento más seguro y satisfecho”.