El Gobierno de la República, a través de la SEDATU, convocó a los dirigentes nacionales de las organizaciones campesinas integrantes del Frente Campesino "El Campo es de Todos" a construir un diálogo directo y a establecer prioridades para implementar actos de justicia.

Propuso además instalar una mesa de trabajo entre funcionarios del Gobierno y dirigentes nacionales campesinos para establecer una ruta crítica de trabajo conjunto y definir metas reales hacia 2018.

En el encuentro quedó como directriz el direccionar las necesidades campesinas y trabajar conjuntamente para tener soluciones y finiquitar los problemas agrarios que enfrenta el país con el propósito de fomentar la inversión y dar certeza jurídica.

Además, se planteó conformar una mesa jurídica para ver cuáles han sido los compromisos que estableció la Secretaria de Gobernación con las organizaciones campesinas y ver en qué se puede avanzar.

En este marco, el Gobierno trabaja para reducir a 100 o 200 días como máximo los procesos agrarios para tener procedimientos ágiles y expeditos, para lo cual se trabajará conjuntamente con las organizaciones campesinas para que los trámites sean rápidos y se den soluciones prácticas en menor tiempo.

Ante las peticiones de los dirigentes campesinos, la SEDATU tiene la atribución de ser mediadora entre las empresas que invierten en materia energética y los dueños de la tierra, y solo podrá intervenir la dependencia a su cargo si no hay ningún acuerdo después de 180 días. “La Secretaría intervendrá solamente si no hubo consolidación en los términos vigentes de la ley”.