• En lo que va de la presente administración se han liberado de disputa más de 22 mil hectáreas
• Estas acciones han llevado paz, tranquilidad y certeza jurídica a más de 10 mil habitantes de ejidos y comunidades

En lo que va de la presente administración, la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (SEDATU) ha resuelto un total de 77 conflictos agrarios, con lo que ha llevado paz, tranquilidad y certeza jurídica a más de 10 mil personas que habitan en zonas rurales de 17 estados.

Para ello, la dependencia ha invertido recursos por más de 575 millones 768 mil pesos, que han permitido finalizar las disputas por la tierra en ejidos y comunidades de distintas entidades de la República Mexicana.

Estos recursos han liberado de conflicto 22 mil 585 hectáreas de comunidades rurales en donde ahora los campesinos viven con tranquilidad, tienen seguridad sobre la propiedad de su tierra, pueden desarrollar con certidumbre actividades productivas y acceder a los distintos programas de apoyo que brinda el Gobierno de la República para el campo.

La SEDATU, a través del Programa de Atención a Conflictos Sociales en el Medio Rural (COSOMER), ha resuelto estas disputas por la tierra privilegiando el diálogo y la negociación entre las partes involucradas para llegar a soluciones que permitan recobrar la paz en la región.

El número de conflictos resueltos por entidad son: Veracruz 15; Tabasco 13; Guanajuato 12; Chiapas 6; Puebla 5; Hidalgo 4; Oaxaca, Tamaulipas, Jalisco, Michoacán cada una con 3; Zacatecas, Estado de México y San Luis Potosí cada una con 2; y Sonora, Morelos, Coahuila y Aguascalientes con 1 cada una.

Con estas acciones la SEDATU contribuye a generar condiciones de paz y seguridad en las zonas rurales y mejorar las condiciones de vida de las familias campesinas en ejidos y comunidades.

Los conflictos agrarios surgen por la disputa de tierra entre ejidos y/o comunidades, o de éstos con propietarios particulares, a causa de las invasiones o la superposición de repartos de tierra, ocasionando que ambas partes reclamen como propia el área en conflicto.