Hoy México sienta las bases para construir ciudades en la que los ciudadanos tengan la oportunidad de ejercer sus derechos humanos y sociales para elevar su calidad de vida, así como su entorno basado en un ordenamiento territorial y desarrollo urbano ordenado.

Para ello, se impulsó entre otras acciones y ordenamientos, la Ley General de Asentamientos Humanos, Ordenamiento Territorial y Desarrollo Urbano, que contempla las bases de la Nueva Agenda Urbana, aprobada en la cumbre de Hábitat III, en Quito, Ecuador, en octubre pasado, con la que México enfrentará el desafío del Siglo XXI, en busca de la gran Reforma Urbana.

Desde el Gobierno de la República se construye una visión de largo plazo que incluye los ejes transversales de Inclusión Social, Accesibilidad Universal, Igualdad de Género y Derecho a la Ciudad, con los que se busca recuperar la rectoría del Estado para constituir ciudades como bienes públicos y patrimonio de quienes viven en ellas. 

Con acciones y programas a nivel local, regional y nacional, México tiene la oportunidad de articular el territorio y el desarrollo como elementos fundamentales de cualquier estrategia de nuestro país, en la que participarán los tres niveles de gobierno, el Poder Legislativo, la academia, expertos, pero sobre todo la sociedad civil, quienes decidirán el rumbo que debe tomar cada una de las entidades del país en beneficio del ordenamiento territorial y urbano.