En nuestro país es esencial que se fomente una mayor participación de las mujeres con derechos agrarios, como representantes de sus ejidos y comunidades, y además que se les reconozca su liderazgo y aportaciones al campo mexicano.

En la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano, mediante  el Registro Agrario Nacional (RAN), se trabaja precisamente para empoderarlas como titulares de derechos agrarios.

A través de los Programas de Regularización y Certificación de Derechos Ejidales y Comunales, conocidos como PROCEDE o FANAR hoy las mujeres tienen presencia en 100% de los ejidos y comunidades de México.

En el Registro Agrario Nacional hoy más de un millón 115 mil mujeres (22.35%) a quienes se les reconoce sus derechos, de las cuales 648 mil 883 son ejidatarias (58.2%); 240 mil 334 son comuneras (21.5%), 198 mil 251 son posesionarias (17.8%) y 27,938 son avecindadas (2.5%).

Este hecho representa un importante avance para las mujeres en el campo. Como ejemplo de ello, del periodo que va de 1993 a 1995, las mujeres constituían tan sólo 17.7 por ciento de las personas que recibían documentos agrarios; en lo que va de 2016 suman 33.2 por ciento del total de beneficiarios.

A la fecha se tienen certificadas 8 mil 566 unidades agrícolas industriales para la mujer campesina, que también se conocen como “Parcela de la Mujer”, con una superficie de 71 mil 636 hectáreas, donde ellas toman las decisiones productivas que les permiten complementar sus ingresos.

Con estas acciones la SEDATU y el RAN promueven y  fortalecen el liderazgo de la mujer en su ejido o comunidad. Un esfuerzo encaminado a alcanzar una sociedad que garantice el respeto y el ejercicio pleno de derechos, ya que sin la participación de las mujeres, la construcción de la agenda para su desarrollo está incompleta en nuestro país.