Corría el año de 1920. Por aquel entonces el mundo superaba el trauma que había representado la Primera Guerra Mundial y, en México, Venustiano Carranza todavía ocupaba la Presidencia de la República, la cual dejaría en manos de Álvaro Obregón.

Fue precisamente en aquel año cuando los 13 pueblos originarios de lo que hoy es el municipio de Cuautitlán Izcalli, Estado de México, recibieron sus primeras tierras.

Rápidamente, los campesinos se organizaron en tres ejidos e hicieron suyo el lema zapatista: “La tierra es de quien la trabaja”. Eran las primeras acciones de un reparto agrario que tomaría fuerza en los años por venir.

En la actualidad, los tres ejidos agrupan a 50 mil pequeños campesinos. La mayoría produce para el autoconsumo; hace falta financiamiento, asistencia técnica, abrir mercados.

Pero esas no son las principales preocupaciones. El verdadero problema es que, durante décadas  buscaron infructuosamente obtener los títulos de propiedad de las parcelas que son suyas y que trabajan desde hace casi 100 años.

Javier Evangelista Monteón, del Ejido “Santa María Tianguistengo”, explica que no tener dichos títulos representó una enorme complicación para los campesinos.

— Lamentablemente nosotros cultivábamos nuestras pacerlas, pero debido a los constantes cambios en el municipio, se fueron creando asentamientos irregulares, clandestinos, fuera de lugar, que las mismas autoridades ejidales no pueden controlar.

¿Y cómo defenderse, sin un título que acredite la legítima propiedad de sus tierras?

Sin embargo, el pasado 19 de noviembre y gracias a la estrategia “Papelito Habla”, que tiene como objetivo ofrecer seguridad patrimonial y certeza jurídica a la población, los campesinos de Cuautitlán Izcalli pudieron cumplir el sueño largamente acariciado.

— ¿Cómo nos va a beneficiar? ¡Nos beneficia bastante! La gente de estas comunidades no piensa irse a otro lado porque aquí en el Estado de México, en Cuautitlán Izcalli, tenemos trabajo y de ahí podemos sostenernos, seguir manteniendo a una familia unida; hijos sanos, preparados, que tengan mejores metas y sean gente sana.

Hablando de metas, el objetivo de la estrategia “Papelito Habla” es entregar 17 mil 209 certificados y títulos de propiedad para el cierre del presente año en la entidad.

Es así como, al asegurar la tenencia de la tierra, también se garantiza el desarrollo de las millones de familias que viven del campo.