10 de marzo de 2015

 

En el actual entorno global, las telecomunicaciones son esenciales para el desarrollo económico y social de los países, impulsan la competitividad y contribuyen al ejercicio pleno de los derechos ciudadanos. Las economías más desarrolladas cuentan con un sistema de telecomunicaciones eficiente, que da servicios de calidad y que promueve una competencia en beneficio de los usuarios.

 

Por esta razón, desde el inicio de la administración del presidente Enrique Peña Nieto se impulsó un cambio estructural para superar los rezagos históricos del sector, eliminar las ineficiencias, y abrir más mercados a la competencia. El objetivo es claro: mover a México hacia el futuro en materia de telecomunicaciones.

 

En el marco del día de la Reforma de Telecomunicaciones, cabe destacar que ésta cimentó el cambio que se necesitaba y trajo consigo cuatro beneficios muy claros: fortalecimiento de la libertad de expresión y el reconocimiento del derecho de acceso a las tecnologías de la información y comunicación, incluidas la banda ancha e internet; más competencia, que se traduce en más prestadores de servicios y en ahorros para las familias y las empresas de México; mejor conectividad, lo que permite mayor comunicación y cercanía entre mexicanos; y apertura del sector a la inversión global, que dará mayores oportunidades a nuestros niños y jóvenes, para acceder a las herramientas tecnológicas que necesitan para estar mejor preparados y llegar cada vez más lejos.

 

Hoy, ya podemos ver los primeros resultados concretos de esta reforma transformadora. Comparto con ustedes algunos ejemplos.

 

A través del Programa de México Conectado, el gobierno federal dio acceso a internet gratuito a más de 69 mil sitios y espacios públicos en todo el país.

 

El 75 por ciento de los sitios están ubicados en municipios considerados en la Cruzada Nacional contra el Hambre, con lo que estamos llevando tecnología moderna a donde más se necesita para superar la marginación. En 2015, la meta es llegar a 100 mil sitios. Con esto, trabajamos para cerrar la brecha digital y darle a las nuevas generaciones mayores oportunidades de crecimiento y un mejor futuro.

 

Es importante señalar que de 2012 a 2014, la penetración de banda ancha inalámbrica prácticamente se duplicó, al ubicarse en 39.9 suscriptores por cada 100 habitantes. Esto nos pone en niveles de penetración por encima del que tienen países como Portugal y Grecia. Esto significa también que hay más oportunidades para que los jóvenes aprendan y estudien en línea, así como una mayor competencia en el sector y la creación de más y mejores empleos.

 

La reforma también promueve una mayor competencia, desregulando el sector y facilitando la inversión y la integración de nuevas empresas y servicios. De acuerdo con la OCDE: "la regulación de México... se hizo significativamente menos restrictiva de enero de 2013 a agosto de 2014, situándose por debajo del promedio en el caso de las telecomunicaciones".

 

En concordancia, datos del IFT muestran que los niveles de concentración del sector telecomunicaciones comienzan a descender**. Estas nuevas condiciones han atraído a operadores de clase mundial como AT&T, Eutelsat y Virgin Mobil. Y sabemos que cuando las empresas compiten entre sí, buscan traer más tecnología a mejores precios, en beneficio de los usuarios.

 

Un aspecto clave de la reforma es que sus beneficios se empiezan a reflejar en los bolsillos de las familias mexicanas. Por ejemplo, en enero de 2015 los precios de la larga distancia internacional disminuyeron 40.7 por ciento, los de la telefonía móvil en 16.4 por ciento, los de la fija en 4.5 por ciento y el internet en 0.3 por ciento, a tasa anual. Y grandes noticias, que fueron muy bien recibidas por los mexicanos, son la eliminación completa de los cargos por llamadas de larga distancia nacional, los usuarios de telefonía celular ya pueden conservar su saldo un año y consultarlo sin costo y cambiarse en sólo 24 horas de compañía conservando su número.

 

En materia de radiodifusión, los usuarios de televisión de paga reciben sin costo los canales abiertos. En este mes de marzo conoceremos a los ganadores de la licitación de las dos nuevas cadenas nacionales de televisión abierta o gratuita, lo que permitirá brindar a los mexicanos una nueva gama de programas informativos, educativos y de entretenimiento.

 

Adicionalmente, se impulsa el crecimiento de una red de fibra óptica que enlace a todas las poblaciones del país, lo que permitirá una mayor inclusión social, crecimiento económico y mayores oportunidades. Asimismo, en los próximos meses se lanzarán dos nuevos satélites de última generación, fortaleciendo los servicios de cobertura social, inclusión financiera y seguridad nacional.

 

Es claro: estamos construyendo un México más fuerte, competitivo y moderno. Y éste es sólo el comienzo. La Reforma de Telecomunicaciones está transformando profundamente al sector en beneficio de todos los mexicanos, con más servicios, mayor cobertura y menores precios. Hoy podemos decir con hechos concretos que el gobierno de la República está moviendo a México hacia un mejor futuro.