Con motivo del incremento en la actividad del volcán Popocatépetl, la Secretaría de Salud informa las siguientes medidas de protección a la población que pueda estar expuesta a cenizas.

Los daños a la salud más frecuentes se refieren a:

  • Traumatismos ocasionados por derrumbes o colapsos de techos por acumulación de ceniza.
  • Accidentes de tránsito por disminución de la visibilidad y suelo resbaloso ante la presencia de ceniza.
  • Problemas respiratorios por aspiración de cenizas y gases.
  • Problemas en mucosas respiratoria y conjuntival por cuerpo extraño, así como dermatitis por contacto de la piel con la ceniza.

Evitar la exposición a cenizas y gases, no hacer ejercicio al aire libre y, en caso de tener que salir a la calle, protegerse ojos, nariz y boca. No automedicarse y no usar colirios, en caso de “sensación de basura” en el ojo debe acudir a su médico.

La exposición a cenizas y gases se relaciona con la elevación de la columna que emana del volcán, la velocidad y dirección de los vientos, por lo que es importante mantenerse informado de las recomendaciones de la Unidad de Protección Civil de su localidad, aun en áreas geográficas lejanas al volcán.

Se recomienda a la población actuar de manera preventiva. Las unidades médicas del sector están preparadas para brindar atención y asesoría en la materia.

De presentarse caída de ceniza, es importante que sea retirada de techos para reducir el riesgo de que se colapsen por el peso acumulado y de la calle para evitar que tapen los drenajes y se favorezca la presencia de inundaciones con escobas o palas; además de mantenerse perfectamente tapados los recipientes en los que se acumule agua para uso o consumo de las personas.