Después de trabajar con pacientes y familias que sufren de trastornos de la conducta alimentaria, por más de veinte años (Barriguete, 1996, 1997, 2006), vemos la necesidad de hacer un alto y proponer una integración actual de los conocimientos, para el tratamiento y para la prevención de los TCA en beneficio de su población.
La Conducta Alimentaria: Estructura Cultural.(Barriguete, 2005 ).
“La conducta alimentaria” como todo proceso complejo (Morin), está conformada por varios niveles de representación. Es importante recorrerlos para aproximarse a su entendimiento. Destaca el de “modelo cultural”, que se ha ido imponiendo al paso del tiempo en la sociedad actual, habrá que observar sus éxitos, y buscar comprender sus movimientos, vivo, lento, suave o sacudido, que a lo largo del tiempo transforma las prácticas sociales, y su representación cultural, las conductas alimentarias de la sociedad. Lo que genera una estructura cultural (Duby, 1969, 1997). Los productos de los medios serán ejemplos importantes a estudiar y las “obras maestras” serios cuestionamientos. Es importante hacer un inventario, de los asientos de la conducta alimentaria en la cultura. Cómo el conjunto de signos y símbolos, que dirigen los mecanismos mentales sociales, familiares y personales, a través de los cuales la mente humana puede aprehender lo real, situarse frente al tiempo, el espacio, frente al otro, y proyectar sus deseos e inquietudes. Los productos mediáticos son los mejores ejemplos, que serán cuestionados por las obras maestras.