1. Introducción

Objetivos

Los objetivos que se pretende cumplir con el presente protocolo son:
1. El usuario será capaz de identificar mediante criterios de diagnóstico internacionalmente aprobados al sujeto con diabetes mellitus (DM), a través de herramientas clínicas y de laboratorio disponibles en el primer nivel de atención.
2. El usuario asimilará los conceptos fundamentales de epidemiología y fisiopatología de la diabetes, así como de su clasificación, lo cual es indispensable para normar conductas terapéuticas y de prevención primaria y secundaria.
3. El usuario dispondrá mediante este protocolo de las herramientas y diagramas de flujo necesarios para individualizar la evaluación diagnóstica y terapéutica dirigida a sujetos con DM.
4. El usuario implementará medidas de prevención primaria y secundaria respecto a la DM mediante la identificación de sujetos con riesgo de desarrollar esta o sus complicaciones, agudas o crónicas.
Si bien se incluye en este protocolo la clasificación de los distintos tipos de diabetes, este documento versa fundamentalmente de los tipos más prevalentes de esta, es decir, la diabetes mellitus tipo 2 (DM-2) y, aunque poco prevalente en nuestro país, la diabetes mellitus tipo 1 (DM-1). La diabetes gestacional, si bien el segundo tipo más prevalente de diabetes en nuestro país, no es motivo de esta revisión.

Justificación

La DM-2 es altamente prevalente en México (más del 7% de la población mayor a 20
años), y su prevención primaria, así como la prevención secundaria (de complicaciones crónicas de
esta enfermedad) es altamente costo-efectiva.
La DM-1 es poco prevalente en nuestro país, pero presenta la misma carga onerosa en cuanto a limitación en calidad de vida, productividad y costos en atención en salud en los sujetos afectados, a edades más tempranas, cuando estos llegan a la vida adulta.
La diabetes mellitus tipo 2 es uno de los principales problemas de salud en México. Es la principal causa de incapacidad prematura y la tercera causa de muerte en los mexicanos mayores de 40 años. El objetivo principal de su tratamiento es retrasar o prevenir la aparición de sus complicaciones crónicas. El diagnóstico oportuno, la corrección de la hiperglucemia y la modificación de los factores de riesgo cardiovascular que coexisten con la enfermedad han demostrado ser armas útiles para alcanzar las metas del tratamiento.
Sin embargo, con frecuencia el diagnóstico se realiza de manera tardía y los pacientes permanecen en descontrol crónico por años.
En un porcentaje significativo de los casos, las causas de la ineficacia del tratamiento son
atribuibles al médico y/o a la falta de instrucción sobre la enfermedad del paciente, la cual
puede ser modificada con la participación del personal de salud.