En una primera fase de la investigación sobre la temática, se propuso que la diseminación del VIH, al igual que otras enfermedades infecciosas, dependía de la efectividad del vector o
del portador para transmitir el agente infeccioso, en este caso, el virus, a la población susceptible. Este modelo de análisis orientó la manera de formular las políticas y las estrategias de prevención del VIH, basándose, entre otras medidas, en el fortalecimiento de la contención poblacional.