Las diferencias y las desigualdades entre mujeres y hombres son la mayor causa de inequidad en el cuidado a la salud. Existe un reconocimiento general sobre la importancia de considerar estos temas en la política de salud, la atención médica y la investigación en salud de hombres y mujeres, tanto para reducir las inequidades como para aumentar la eficiencia y la efectividad de los servicios.

Hoy en día todo el mundo habla del género, pero en ocasiones se confunde su significado. A veces se entiende como sinónimo de sexo pero en realidad existen diferencias.

Sexo: Se refiere a las diferencias biológicas entre mujeres y hombres.

Género: Se refiere a los roles que hombres y mujeres desempeñan y las relaciones que surgen de ejercer estos roles, éstos son socialmente construidos y no son biológicamente determinados.

Otra falsa creencia es afirmar que un estudio de género o perspectiva de género se refiere al estudio de las mujeres. Esta perspectiva incluye a mujeres y hombres, de esta manera el término género se refiere a aquellas características que son social y culturalmente determinadas, esto es, las diferentes conductas, roles, expectativas y responsabilidades que todos los hombres y mujeres aprenden en el contexto de su sociedad. Debido a que todas las sociedades son diferentes y porque cada sociedad desarrolla y cambia sus prácticas y normas en el transcurso del tiempo, los roles de género y las relaciones no permanecen fijas y tampoco son universales, sino que cambian entre las generaciones.