Centro Nacional para la Prevención y el Control del VIH y el sida.

El impacto del VIH en la epidemia de Tuberculosis depende directamente del tamaño de la superposición entre las poblaciones infectadas. A mayor número de infectados, la posibilidad de que exista una interacción entre las dos patologías es mayor, con el consiguiente aumento en el riesgo de contraer la infección. El aumento de casos de Tuberculosis en personas viviendo con VIH (PVVH), plantea el riesgo de transmisión a la población en general. Por su parte la Tuberculosis acelera la multiplicación del VIH y conduce a una rápida progresión a SIDA, con una asociación del 8.3% de muertes en las personas con SIDA.

El VIH es el factor más poderoso para incrementar el riesgo de Tuberculosis. En una persona sin VIH, el riesgo de que padezca Tuberculosis es del 5 a 10%; aumentando al 50% en presencia del virus. Se estima que en 2005 había 40.3 millones de personas infectadas con el VIH, de los cuales 3.3 millones se encontraban en la Región de las Américas. A finales de 2003 se calculó una prevalencia de infección por el VIH en 1.3% de los pacientes con Tuberculosis en la Región de las Américas. Se estima globalmente que alrededor de 13 millones de PVVS están infectadas con Tuberculosis; los estimados globales sugieren que por lo menos 1 de cada 3 personas viviendo con VIH están coinfectadas con Tuberculosis; y de éstas un 40 a 60 % desarrollarán una Tuberculosis activa. Aproximadamente el 11% de las PVVS morirá como resultado de la coinfección con Tuberculosis y sus complicaciones.