Inicia con el artículo del Lic. Raúl Mondragón y colaboradoras/es, titulado “Entre el hogar y la jeringa: mujeres usuarias de drogas inyectables y VIH/SIDA en la ciudad de Chihuahua, México” donde, a decir de las y los autores, se busca presentar un panorama de las mujeres usuarias de drogas inyectables (MUDI) para exponer los riesgos de adquirir la infección por VIH. Nos informan que en la población mexicana de 12 a 65 años de edad aumentó el consumo de drogas de 5% en 2002 a 5.7% en el 2008, destacando que el incremento del uso de drogas ilegales es mayor en hombres, en una razón de 4.6 hombres por cada mujer, sin embargo, el índice de crecimiento es mayor en las mujeres, entre las cuales el consumo de drogas ilegales casi se duplicó, aumentando de 1% en 2002 a 1.9% en 2008, en tanto, en hombres pasó de 8 a 8.8% en el mismo período.

Este artículo reporta mayor estigma y discriminación hacia las mujeres usuarias de drogas, en particular en los servicios de salud, en comparación con los usuarios hombres.

Posteriormente, el artículo “La distancia afectiva paterna como factor activante de la psicopatología masculina” de Angélica Mancilla Amador nos adentra en una visión psicoanalítica de los roles materno y paterno, visibilizando la importancia de ambos roles en la crianza y desarrollo posterior de hijos e hijas.

Mancilla Amador considera necesario reivindicar el papel de la madre en la crianza de sus hijos e hijas de todas aquellas teorías del desarrollo que lo han señalado como causante de la psicopatología humana y que muestran a la mujer como aquella que comete errores. Refiere que estas construcciones teóricas han trascendido al dominio popular, haciéndose una verdad irrefutable. En este sentido, es frecuente escuchar frases como “ve la madre que tiene, es castrante”, “es esquizofrenizante”, o bien, “ella tiene la culpa de cómo son sus hijos”. Es una interesante perspectiva que nos estimula a valorar los roles y funciones de ambos progenitores en el desarrollo de la personalidad de sus hijos e hijas.

Una mirada a las vulnerabilidades de las y los adolescentes en las temáticas de la violencia y la infección por VIH-SIDA, es el ensayo de Arrue Hernández: en el mismo, la autora nos sugiere intensificar acciones a favor de la adolescencia, teniendo en cuenta factores tales como, que representan el mayor grupo poblacional en México, con distintas vulnerabilidades psicológicas, biológicas y sociales en el contexto socioeconómico actual.

Arrue Hernández nos llama la atención sobre la vulnerabilidad social, incluida la de género, determinada por la relación entre los roles asignados–asumidos, las características de los modelos de masculinidad y feminidad, las estereotipias de la estructura social, así como procesos resultantes de la globalización y el neoliberalismo, tales como: la erotización de los medios, la moda, las marcas, el peso corporal, la mujer como objeto erótico en los medios de difusión masiva, el consumismo.

Señala que en particular las vulnerabilidades, psicológica y social, propician un terreno fértil para que, en situaciones especiales (crisis económicas, los cambios que producen en la adolescencia, disfunciones familiares, etc.) puedan materializarse comportamientos violentos y riesgos sexuales.

En la sección “Para descifrar” se ofrecen cifras actuales de la epidemia de VIH-SIDA en México y algunos resultados relevantes de la Encuesta Nacional de Violencia Contra las Mujeres, 2006. “Notigénero” informa sobre eventos de actualidad en la temática de género e incluyen dos notas informativas del Grupo Interagencial de Género del Sistema de Naciones Unidas.

Finalmente como noticia de interés listamos los premios de investigación 2009, otorgados por la Academia Mexicana de Ciencias. El premio de investigación es uno de los premios más reconocidos en nuestro país en un hecho inédito este año fue otorgado a 4 mujeres de sus cinco categorías.