Este número de la revista presenta temas relacionados con la salud sexual y reproductiva plasmados en dos artículos que abordan el tema de identidades juveniles de mujeres y hombres, y su vínculo con la sexualidad y la reproducción: el ejercicio de la maternidad por parte de mujeres jóvenes indígenas, y la opinión sobre su posible paternidad en el caso de adolescentes varones de un área urbana.

Embarazo, maternidad y escolaridad en jóvenes mayas de José Morelos y Benito Juárez, Quintana Roo, de Adriana L. Rosales Mendoza, consiste en una investigación cualitativa basada en entrevistas a profundidad con 12 mujeres jóvenes de una zona rural (José María Morelos) y una urbana (Benito Juárez), en situación de embarazo o maternidad. La autora lleva a cabo un reflexivo análisis del imaginario de estas jóvenes referente a la maternidad que, en algunos casos asumen sin el apoyo de una pareja, y con limitaciones para continuar sus estudios y su proyecto de vida.

David F. Ramírez Sánchez, en el artículo Aceptación de uso del preservativo y masculinidades, en dos grupos de varones adolescentes de sectores populares de Quito, Ecuador, da cuenta de una realidad diferente a la indagada por Adriana L. Rosales, al investigar sobre los conceptos y las experiencias en torno a la sexualidad, la masculinidad y la paternidad de un grupo de 43 adolescentes varones ecuatorianos de la capital de ese país, quienes no habían sido padres al momento de ser entrevistados.

Estos dos trabajos, en conjunto, nos dan una idea de las diversas formas de concebir, de vivir y aun de indagar los ámbitos de la sexualidad y la reproducción, pero con puntos de encuentro, entre adolescentes y jóvenes de distintos sexos provenientes de dos países y contextos diferentes en la región latinoamericana, donde los embarazos ocurren todavía a muy temprana edad. Aun cuando en México “de 1987 a 2009, el porcentaje de adolescentes sexualmente activas embarazadas descendió de 33 a 19 por ciento”, según el Informe 2010 del Consejo Nacional de Población (Conapo), sigue siendo alto para el nivel de desarrollo del país e impone a un número importante de jóvenes, no sólo roles para los que socioculturalmente no están preparadas, sino incluso riesgos para su salud. Por ello cobra vigencia la necesidad de averiguar más acerca de las creencias y las formas de vinculación afectiva y erótica en pareja, incluidas las relaciones de poder entre ambos integrantes en espacios privados, públicos y simbólicos, a la par de asegurarnos de analizar con perspectiva de género y con un enfoque integral de la sexualidad humana para generar formas innovadoras de atender las necesidades de salud sexual y reproductiva.

La sección Para Compartir da a conocer algunos aspectos de los resultados del trabajo terminal de posgrado en Ciencias Sociales que, con base en una experiencia concreta como trabajadora social de los servicios de salud, ha presentado Margarita García Meza. El Modelo de intervención de trabajo social en atención a mujeres víctimas de violencia de pareja en la comunidad de Pablo Escaleras, Aguascalientes da cuenta de la labor realizada con un grupo primario compuesto por tres mujeres que acudieron al apoyo de los Servicios de Salud de Aguascalientes por secuelas de violencia intrafamiliar, y con un segundo grupo de 13 mujeres también residentes en Pablo Escaleras, que compartieron con las primeras un taller coordinado por la autora.

Esta colaboración de Margarita García nos obliga a la reflexión en torno al tema. En algunos contextos, donde los niveles educativos y de independencia económica de las mujeres se han visto incrementados, las mujeres tienen más habilidades para enfrentar o evitar dicha violencia; pero como la autora invita a constatar, la República Mexicana, no solamente Aguascalientes, sigue siendo escenario de violencia masculina que se vincula con roles tradicionales de género, dominio y control por parte de los varones sobre las actividades, ideas, relaciones interpersonales e incluso sobre los sentimientos de las mujeres, el cual se relaciona con el consumo de alcohol como detonante de incidentes violentos.

En correlato con este artículo, Mauro Antonio Vargas Urías nos presenta Comentarios sobre el Modelo de intervención de trabajo social en atención a mujeres víctimas de violencia de pareja en la comunidad de Pablo Escaleras, Aguascalientes. Con un criterio interdisciplinario de compromiso con el entendimiento de las condiciones de violencia de pareja, el comentarista muestra su parecer sobre las aportaciones y la metodología del proyecto de Margarita García, y precisa algunos términos empleados por la autora. Reconoce la importancia de que la investigadora acudiera a la educación para la equidad de género en las familias, señalando la oportunidad de incluir a la población masculina en una experiencia de este tipo, para motivar un verdadero equilibrio de las relaciones de poder entre mujeres y hombres, ya que el género forma parte de los determinantes sociales de la salud.

La sección Para Descifrar, que generalmente incluye cifras relevantes en las materias abordadas a lo largo de la revista, esta vez presenta una variante al incluir los Comentarios al Informe del Conapo La Situación Demográfica de México 2010, por Raffaela Schiavon Ermani, quien dirige la asociación civil IPAS México. Dicha asociación fue convocada el año pasado por el Conapo para emitir sus comentarios sobre seis capítulos de este informe público, en los cuales se hace una radiografía del país desde su situación y dinámica poblacional y, en especial, de la población joven: la necesidad insatisfecha de anticonceptivos en adolescentes, la evolución de la maternidad en México, la situación específica de las mujeres y la condición de monoparentalidad aunada a escasa remuneración laboral que las hace más vulnerables a la pobreza. En este primer número del volumen 9 de Género y Salud en Cifras, se incluye la versión revisada de dicha comparecencia por parte de la autora, como representante de la sociedad civil.

La reflexión crítica de Raffaela Schiavon sobre estas cifras ayuda a situar la lectura de algunos de los artículos aquí publicados, según puede ejemplificarse: sólo poco más de cuatro de cada diez adolescentes asisten a la escuela en México, cita la autora del informe oficial, dato que apuntala el señalamiento de Adriana Rosales sobre la falta de programas oficiales que incentiven con becas a las y los jóvenes que no acceden o no terminan actualmente los estudios medios superiores. Asimismo, si se considera que en 2009 dos de tres adolescentes se encontraban unidas, y éstas “siguen siendo las menos escolarizadas del país, las más rurales, en una palabra, las más marginadas y vulnerables, entre las adolescentes” según advierte la representante de IPAS México A.C., cabe preguntarse si también son estas jóvenes las menos empoderadas para poder salir de situaciones de violencia de pareja e intrafamiliar, como permiten apreciar las condiciones de las tres mujeres rurales entrevistadas por Margarita García en el tercer artículo de la revista.

En esta ocasión, se incorpora la reseña de un libro. Bertha Elvia Taracena Ruiz invita a leer El dolor de Eva. La profesionalización del saber médico en torno al cuerpo femenino en la segunda mitad del siglo XIX en México, con autoría de Oliva López Sánchez. La primera investigadora reflexiona sobre la importancia de que se aborde la historia de la profesión médica en México desde una perspectiva multidisciplinaria y de género, con diferentes implicaciones sobre el saber no solamente médico sino de las ciencias sociales en general. El libro de Oliva López demuestra cómo la producción del conocimiento médico se ha vinculado a relaciones de poder inequitativas entre mujeres y hombres involucrados en el quehacer gineco-obstétrico cotidiano.