El primer ensayo, elaborado por la Dra. Oliva López Sánchez, se titula La diabetes mellitus en México: algunas reflexiones socioculturales del padecimiento. La autora plantea como objetivo “reflexionar sobre las perspectivas actuales y futuras del rumbo que tomará la diabetes mellitus en los próximos años y las implicaciones en la salud de la población mexicana” y busca presentar las medidas propuestas por organismos nacionales e internacionales para enfrentar este padecimiento. Además, brinda argumentos sobre la importancia de partir de una visión multidimensional de la enfermedad, basada en la antropología de la salud y la perspectiva de género para la interpretación de los datos epidemiológicos desagregados por sexo, y la incorporación de estos elementos en la prevención y la atención de las personas con diabetes mellitus.

López Sánchez, también presenta las tendencias estadísticas de la diabetes a partir de las cuales problematiza las interpretaciones clásicas de la enfermedad y aquellas más recientes que pretenden ser novedosas. De igual manera, presenta algunos costos de la economía familiar involucrados en la atención a un/a paciente con diabetes y algunas implicaciones económicas y de desarrollo para nuestra sociedad, a causa de este padecimiento.

Oliva López Sánchez inicia su ensayo a partir de las cifras que confirman que la diabetes mellitus ocupa la primera causa de muerte en México por encima de las enfermedades cardiovasculares, las cerebrovasculares y los tumores malignos. Con la información sistematizada de los resultados de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT) 2006, donde se mostró que la prevalencia de diabetes en los adultos mayores de 20 años a nivel nacional fue de 7%, se añaden evidencias que marcan la importancia de orientar esfuerzos para atender a la población mexicana con este padecimiento. Desde la perspectiva de género, los datos de esta encuesta también revelan la importancia de atender el padecimiento de acuerdo con las necesidades específicas de las mujeres y de los hombres, si consideramos las diferencias en la prevalencia entre las mujeres mayores de 20 años, la cual es de 7.3%, y, de los hombres, siendo del 6.5%.

Según la misma ENSANUT 2006, que la prevalencia de la diabetes sea mayor en las mujeres se delinea más claramente mientras mayor es la edad, siendo que en el grupo de edad de 50 a 59 años, la prevalencia llegó a un 14.2% en mujeres y 12.7% en hombres, mientras que en el grupo de 60 a 69 años, la prevalencia fue de 21.3% en mujeres y 16.8% en hombres.

López Sánchez afirma que debemos analizar en el contexto de la cultura de género el hecho de que los principales factores de riesgo asociados a la diabetes mellitus son el sobrepeso y la obesidad. Argumenta la necesidad de identificar y reconocer que el comportamiento de la gente está pautado por códigos socioculturales que estructuran simbólica y materialmente las relaciones entre hombres y mujeres, lo que definitivamente tiene repercusiones en los mapas epidemiológicos que desagregan por sexo la clasificación de las enfermedades como en el caso de la diabetes mellitus. Singular reflexión nos sitúa este ensayo al cuestionar la necesidad de comprender cuáles son los aspectos, experiencias, factores de la vida de las mujeres, que las coloca en mayores riesgos de desarrollar padecimientos crónicos no transmisibles como la diabetes mellitus y, sobre todo, por qué su ruta de padecimiento es completamente diferente a la de los varones.

Con base en los argumentos de la Dra. López Sánchez, podemos decir que el género conforma un conjunto de condiciones y características en torno a la vida de las mujeres y de los hombres, las cuales influyen en la posibilidad y la manera de desarrollar este tipo de enfermedades, de detectarlas y de buscar y recibir atención médica. Esto también se debe tomar en cuenta para poder desarrollar campañas integrales de prevención así como para brindar una mejor atención en los servicios de salud.

Seleccionado como segundo artículo de esta edición por tratar la misma temática, la enfermedad de diabetes mellitus, les presentamos “Género y enfermedad: ¿es posible el autocuidado de diabetes en casa?” con autoría de la Dra. Laura Elena Trujillo Olivera.

Desde otra mirada y en otro contexto, el trabajo de esta autora “se propone profundizar en la comprensión de las circunstancias que limitan el autocuidado, particularmente aquellas que se derivan de la desigualdad de género en el espacio doméstico.” Con un enfoque de género, la autora analiza sociológicamente algunas desigualdades en la salud de mujeres y hombres, tomando en cuenta los componentes biológicos de la enfermedad, pero integrando elementos del entorno social para explicar dichas desigualdades.

Como bien lo dice la Dra. Trujillo Olivera, hay muy pocos estudios sobre la diabetes mellitus, que analicen y presenten sus resultados desde la perspectiva de género. Ella inicia su análisis abordando el contexto socioeconómico de cambios en la conformación y diná- mica de los grupos domésticos, debido a la sostenida crisis económica en México y a transformaciones socioculturales asociadas al mercado laboral, la escolaridad y un proceso de emigración creciente. Sostiene que entre dichos cambios se puede observar una modificación de los arreglos domésticos, de las relaciones intergenéricas e intergeneracionales así como modificaciones en las prácticas de la alimentación y el ejercicio físico de la población, componentes centrales del autocuidado en personas que viven con diabetes mellitus.

La autora subraya que la situación económica en que vive la población en Chiapas, fundamentalmente en condiciones de pobreza, interviene en el comportamiento epidemiológico de la diabetes, en particular en la falta de autocuidado de las personas.

Este interesante trabajo permite reflexionar, desde la perspectiva de género, sobre el fenómeno del autocuidado en el ámbito doméstico de mujeres y hombres que viven con diabetes mellitus en una zona seleccionada de Chiapas, a partir de un estudio cualitativo realizado en tres colonias populares de Tuxtla Gutiérrez. 

Los hallazgos de investigación muestran claras diferencias entre mujeres y hombres vinculadas al género, por tanto, a la construcción social de la feminidad y de la masculinidad. Por ejemplo, que el autocuidado en casa es más fácil y posible para los hombres que para las mujeres; esto puede deberse a ciertas condiciones de género que les permiten tener un manejo de recursos económicos dentro del grupo doméstico, así como una mayor autonomía y más apoyos por parte de otros familiares y personas para recibir atenciones en el tratamiento de su enfermedad; sin embargo, el que tengan mejores posibilidades de autocuidado no implica necesariamente que lo logren y tengan mejor control de su padecimiento.

Por otra parte, los resultados también muestran algunas dificultades que desde la construcción de la masculinidad y las demandas sociales de ser fuerte y dominante, representan en los hombres limitaciones para su autocuidado, incluso, para buscar atención médica y un diagnóstico oportuno.

En el caso de las mujeres, las entrevistas mostraron cómo el género establece dificultades diferenciadas para ellas, en tanto el autocuidado requiere que también ellas dejen de hacer otras cosas para el cuidado de los demás miembros del grupo doméstico y dediquen tiempo para cuidarse y atenderse a sí mismas; además de que requieren de tiempo y dinero para poder hacerlo. Sin embargo, en la medicación ellas presentaron una mejor regularidad en el apego a su tratamiento farmacológico, especialmente en las que tienen más apoyo por parte de otras mujeres como sus hijas o nueras.

Además, este estudio revela cómo la violencia doméstica también es una problemática que tienen que enfrentar las mujeres con diabetes, lo que dificulta su autocuidado y control del padecimiento.

Tanto el ensayo de la Dra. Trujillo Olivera como el de la Dra. López Sánchez, brindan una serie de argumentos que denotan la importancia de considerar las necesidades diferenciadas por género para comprender las problemáticas de salud en torno a la diabetes mellitus, así como para la formulación de programas de atención integral ante este padecimiento.

Otra temática que aborda esta edición 8.2 de Género y Salud en Cifras, es el artículo de la Mtra. Tinoco Zamudio y colaboradores/as titulado Acciones de Mejora en Atención a Usuarias Obstétricas para disminuir Violencia Institucional. En este trabajo, la autora y sus colaboradores presentan una investigación operativa en administración de servicios de salud, con una intervención de mejora continua que se basa en la investigación “Factores socioculturales de género y violencia familiar identificados en la mortalidad materna en Michoacán 2006”; en el cual se estudiaron 60 defunciones maternas.

La pregunta sobre ¿Cómo lograr la participación de los profesionales de la salud, para identificar y modificar paradigmas socioculturales de género propios, que inciden en su desempeño profesional relacionado con la atención obstétrica? Dio origen a la investigación que se presenta. Para responderla desarrollaron un proyecto de intervención en el Hospital General de Uruapan, Michoacán, que inició con un diagnóstico situacional; un análisis epidemiológico de los casos de mortalidad materna. Posteriormente, ya como parte de la intervención, realizaron un taller de sensibilización en género dirigido al personal de salud con el objetivo de darles a conocer la manera en que el género influye en el desempeño profesional y en la relación médico/a-paciente, y cómo esto a su vez puede estar relacionado con los problemas en la calidad de la atención y la ocurrencia de muertes maternas en los hospitales.

Después desarrollaron un proceso de mejora continua desde un enfoque gerencial, basado en el supuesto de que cualquier trabajador o trabajadora “puede hacer aportaciones valiosas para mejorar los procesos de trabajo y que no hay personal más experto que el que se encuentra al interior de su propia organización”.

De acuerdo con este grupo de autoras/es, la intervención de mejora continua posibilitó que el personal del hospital identificara la problemática y elaborara estrategias colaborativas para brindar un mejor servicio tomando en cuenta el análisis de género. Además, incluyó una autoevaluación y la reorientación de los servicios propuesta por el personal de salud participante. Finalmente, este trabajo expone algunas recomendaciones las cuales pueden ser un disparador de ideas para que la perspectiva de género sea considerada en el desempeño del personal de salud y los servicios que ofrecen a la población, en particular a las mujeres embarazadas. 

Les invitamos a conocer estas tres propuestas que integran el volumen 8.2 de Género y Salud en Cifras que, de manera heterogénea, motivan la continua necesidad de interiorizar y articular la estrecha relación que existe entre la salud, la enfermedad y el género.

Asimismo, este número incluye la sección Para Compartir en la que se presenta una cápsula sobre el tema de los refugios para mujeres que viven violencia en México. La Dra. Dora Rodríguez relata la estrategia de la Secretaría de Salud para apoyar la protección a mujeres en situación de violencia extrema, así como a sus hijas y sus hijos. En este ensayo nos presentan desafíos, retos y avances de singular importancia para contribuir al cumplimiento de la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia (LGAMVLV) y la NOM-046-SSA2-2005. Violencia Familiar, Sexual y contra las Mujeres. La sección Para Compartir finaliza exponiendo algunos fragmentos de la campaña ÚNETE del Secretario General de las Naciones Unidas, dirigida a la eliminación de la violencia contra las mujeres y las niñas, que esperamos renueve los esfuerzos para avanzar en ese objetivo.

Para adicionar a la información expuesta en los trabajos publicados en este número, la sección Para Descifrar expone otros apuntes estadísticos de la diabetes mellitus, ubicados para invitar a la reflexión y al análisis de las cifras desde la perspectiva de género.