La Subsecretaría de Integración y Desarrollo del Sector Salud, a través de la Dirección General de Evaluación del Desempeño (DGED),  ha venido trabajando desde hace varios años en la evaluación del desempeño hospitalario, y los avances se encuentran reflejados en la serie de publicaciones denominadas Salud México[1] y el Observatorio del Desempeño Hospitalario.[2]

Actualmente, con la evaluación del desempeño hospitalario, la Secretaría de Salud avanza en la construcción de un Sistema Universal de Salud de calidad, ya que la evaluación es una estrategia de planeación que sustenta la toma de decisiones y constituye un mecanismo de rendición de cuentas, que permite dirigir los esfuerzos del gobierno para desarrollar intervenciones dirigidas a mejorar la atención a la población usuaria de los servicios de salud de todo el país.

En este contexto, la DGED publicó la revista MH 2015: Mejores Hospitales de la Secretaría de Salud Federal y de los Servicios Estatales de Salud,[3] resultado de una labor coordinada entre la Secretaría de Salud y  un grupo de trabajo que se ha integrado con varias entidades federativas, con directivos hospitalarios y con la asesoría de la Organización Panamericana de la Salud (OPS). En la revista se presentan los resultados de la evaluaciones realizadas por entidad federativa, por grupos de hospitales y por unidad hospitalaria. Con ello fue posible realizar un análisis comparativo a nivel de unidad hospitalaria y conocer los mejores desempeños. Se calcularon nueve indicadores en las dimensiones de efectividad, eficiencia y pertinencia, con datos de 2014.

En este año se trabajará en perfeccionar la metodología para estimar los indicadores, integrando el ajuste por riesgo (ajustes por complejidad y recursos disponibles en las unidades hospitalarias) que reflejen de una mejor manera la dinámica hospitalaria y replicar los indicadores de desempeño hospitalario para años anteriores, con la finalidad de analizar su comportamiento en el tiempo y genera recomendaciones.

Es importante señalar que los análisis se realizaron con base en fuentes de información de acceso público, y que el origen de la información son las mismas unidades hospitalarias donde se registra la información nominal, pasando por varios procesos de validación para garantizar la consistencia de la información.