La salud es un factor determinante para garantizar una alta calidad de vida y el bienestar de toda la población.
La obesidad y el sobrepeso constituyen uno de los mayores retos para la salud pública del siglo XXI; se les puede considerar una epidemia, por su gran impacto y el daño que ocasionan a las personas, ya que aumentan considerablemente el riesgo de padecer enfermedades crónicas como la diabetes mellitus,
enfermedades del corazón, enfermedades cerebro-vasculares y cáncer, entre muchas otras. En el caso particular de la diabetes, además de ser de las primeras causa les de muerte, es la principal causa de demanda de atención médica en consulta externa, una de las principales causas de hospitalización y la
enfermedad que consume el mayor recurso de las instituciones públicas. Este gasto económico que genera la epidemia de sobrepeso y obesidad, afecta la estabilidad de la población por los altos costos que implica su atención médica, especialmente entre los sectores más desprotegidos.
A partir de esto, el Gobierno del Estado de Nuevo León emprendió una iniciativa estatal intersectorial y articuladora para atender en forma prioritaria los problemas del sobrepeso, la obesidad y la diabetes, la cual se institucionalizó mediante la firma, por parte del Ejecutivo del Estado, del Acuerdo para la Alimentación
Saludable y la Actividad Física, el 16 de abril de 2010. A través de este instrumento de concertación, se
convocó a los sectores público, privado y social a sumar esfuerzos para desarrollar una política estatal que
ha permitido consolidar una cultura para favorecer la alimentación correcta y la activación física de
toda la población neolonesa.