Hoy, la sociedad coahuilense exige de sus autoridades atender con urgencia los asuntos de interés público co
n acciones y programas que demuestren su eficacia allí en donde más se necesita: al interior de la familia, en los espacios escolares y laborales y, en general, en donde interactúa con su entorno y su comunidad.
Desde el inicio de la administración, se ha procurado construir, con la ayuda de los titulares de las distintas dependencias y la sociedad civil, programas y acciones institucionales para cumplir con una promesa de gobierno: frenar el crecimiento acelerado de enfermedades y la muerte que amenaza a nuestras familias, fundamentalmente debido a padecimientos cardiovasculares, endocrinológicos, tumorales y de obesidad.
Es una realidad que en Coahuila persisten los malos hábitos alimenticios heredados por la cotidianeidad o inducidos por amplias campañas mercadológicas, escasa activación física, excesivo tiempo frente a la televisión y a los videojuegos, además de la ausencia de información oportuna y accesible sobre el cuidado de la salud y la alimentación que hacen que el reto a enfrentar sea de grandes proporciones: 7 de cada 10 coahuilenses adultos tienen sobrepeso u obesidad y en la población infantil la cifra es de 3 de cada 10.
Gracias a la coordinación interinstitucional y a la actualización del marco legal estatal, el sector público de los tres órdenes de gobierno, los sectores productivo, social y privado, hemos podido firmar diferentes instrumentos de colaboración en torno a la Estrategia Mídete, Nútrete y Actívate (MNA) como principal acción pública para revertir esta situación.
Después de un año de acciones, impulsamos una segunda etapa que renueva nuestros esfuerzos, suma beneficios directos a quienes participan activamente y define metas ambiciosas que esperan verse reflejadas en el mejoramiento de la salud de miles de coahuilenses.
Hoy por hoy, en Coahuila utilizaremos el marco de la estrategia nacional para unificar y asegurar que las acciones de todos los niveles y todos los sectores se apoyen mutuamente, en donde se emplearán
a través de los ejes rectores estrategias de prevención integrada y de control, centrándonos en factores de riesgo comunes y utilizando un enfoque transversal a las enfermedades específicas; conjugando
intervenciones para toda la población a nivel colectivo e individualizado. Fortaleceremos
las acciones intersectoriales en todas las etapas de la formulación y aplicación de las políticas a fin de abordar los determinantes principales de la carga de enfermedades crónicas no transmisibles.