Los rezagos existentes en grandes sectores poblacionales, fruto de la pobreza e inequidad, inciden negativamente en las condiciones de vida y, por lo tanto, en la salud; además, y como sucede en otros países, México enfrenta también problemas emergentes vinculados con condiciones sociales y estilos de vida que dañan la salud de grupos importantes de la población, tales como el sedentarismo, el abuso de alcohol, tabaco y otras drogas, las situaciones de inseguridad, violencia en el hogar y deterioro del tejido social