La infección causada por el Virus del Ébola produce una enfermedad aguda, grave y que a menudo puede ser fatal. La sintomatología se caracteriza por presentar fiebre de inicio súbito, cansancio extremo, vómito y/o diarrea, falta de apetito, dolor de cabeza, estómago y/o garganta; y en algunos casos, hemorragias internas y externas, que pueden provocar la muerte. Es importante recalcar que una persona infectada por el virus Ébola es capaz de contagiar a otra persona solamente si presenta los síntomas y tiene contacto estrecho con ésta, pero no durante la etapa de incubación del virus.