El Gobierno Federal en trabajo conjunto con los Gobiernos Estatales a través del Modelo Miguel Hidalgo, pretenden implementar dispositivos comunitarios que tienen como propósito la reintegración social del usuario al medio al que pertenece a través de diferentes estructuras de atención comunitaria como: departamentos independientes, casas de medio camino, centros de día e inserción laboral, algunos de estos dispositivos ya se encuentran recibiendo usuarios (as) en distintas Entidades Federativas.

Las casas de medio camino son unidades abiertas no solo para personas egresadas de hospitales psiquiátricos sino también para personas con enfermedad mental que viven en situaciones familiares inestables o de conflicto grave. Son unidades de permanencia voluntaria y en ellas, se apoya al usuario en su proceso de reintegración social prestándose a su vez el servicio de acompañante terapéutico; la casa es un espacio físico donde pueden tener pertenencias y desarrollar actividades individuales o grupales al interior de la comunidad.

Los departamentos independientes, son espacios que se encuentran ubicados dentro de la comunidad y el único apoyo que se les brinda a los usuarios, es económico, para el pago de su renta mediante convenios donde se especifica el tiempo de duración de este apoyo y bajo qué condiciones opera; aquí los usuarios en rehabilitación residen de manera totalmente independiente y están incluidos en alguna actividad de inducción laboral. Es importante señalar, que la atención médica requerida se llevará a cabo al interior de la comunidad en su centro de salud u hospital general más cercano.

Los centros de día tienen como objetivo, facilitar los procesos de rehabilitación psicosocial y ofertar el soporte necesario para una adecuada integración social de las personas diagnosticadas de una enfermedad mental grave y persistente. El Centro de día debe estar inserto al máximo en el tejido comunitario. Su función implica facilitar la utilización por los usuarios derivados de todos los recursos socio comunitarios del entorno, por lo que una localización aislada o lejana de los lugares comunes de convivencia dificulta las tareas a desempeñar. Es un dispositivo desde donde se trabaja la normalización y la integración, por lo que en la medida de lo posible se deben externalizar al máximo sus actividades. El centro cobra sentido al formar parte de una red extensa de atención, sanitaria y social, por lo que es imprescindible la coordinación con los demás dispositivos de la red de salud mental. Para llevar a cabo un programa de inserción laboral, se deben realizar alianzas con diversos sectores económicos para que participen como actores fundamentales en la reintegración de las personas con enfermedad mental, a través de la apertura de espacios laborales.