NUM. 753 / México, D.F.
  • Presentan resultados en la Segunda Sesión de las Mesas de Trabajo del Consejo Nacional de Pesca y Acuacultura, puesto en marcha por el titular de la CONAPESCA.

  • El trabajo que se realiza en Inspección y Vigilancia es parte de una estrategia de coordinación interinstitucional, con el respaldo del sector productivo, afirmó el responsable de esta área.

 

El director general de Inspección y Vigilancia de la Comisión Nacional del Acuacultura y Pesca (CONAPESCA), Mario Alberto Castanedo Peñúñuri, presentó ante los integrantes del Consejo Nacional de Pesca y Acuacultura los resultados de las acciones llevadas a cabo como parte de su esquema general de operación, conforme al marco legal vigente y en apego a las políticas públicas de la institución en materia de “Cumplimiento y Observancia Normativa”.

Destacó que el universo de trabajo de la inspección y vigilancia pesquera y acuícola se extiende a 67 puertos de desembarque (24 del océano Pacífico y 43 del Golfo de México), donde operan mil 977 embarcaciones mayores y 74 mil 055 ribereñas, en respaldo a las actividades de 216 mil 533 pescadores dedicados a la captura de especies y 56 mil 250 en actividades acuícolas. Estos últimos, en un total de nueve mil 230 granjas de acuacultura para la producción de camarón, tilapia, ostión, carpa, trucha y bagre, entre otras.

La reunión de trabajo se llevó a cabo en la sede de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (SAGARPA), luego de haber sido inaugurada por el comisionado nacional de Acuacultura y Pesca, Mario Aguilar Sánchez, con la participación de los principales líderes pesqueros y acuícolas del país, dirigentes empresariales del sector y autoridades federales y estatales, ante quienes los directores generales de la CONAPESCA expusieron los avances de cada una de las áreas.

Mario Alberto Castanedo Peñúñuri indicó que en la ejecución del Programa Integral de Vigilancia Pesquera y Acuícola para el Combate a la Pesca Ilegal se efectuaron 18 mil 831 recorridos terrestres y 14 mil 386 acuáticos, operaron cuatro mil 365 puntos de revisión vehicular y se levantaron cuatro mil 363 actas, lo que dio lugar a la retención de tres mil 733 toneladas de producto, 15 mil 501 artes de pesca, 18 barcos, 381 lanchas y 383 vehículos, así como la remisión ante el Ministerio Público Federal de 130 personas.

Destacó que un importante apoyo con el que cuenta la CONAPESCA es el Sistema Satelital de Monitoreo de Embarcaciones Pesqueras (SISMEP), que posibilitó la instalación de mil 977 dispositivos (el 100 por ciento de la flota mayor en operación) y que ha permitido brindar atención –en lo que va de la presente administración— a más de mil 921 tripulantes, derivado de la recepción de 362 alarmas, por casos como fallas eléctricas, heridos a bordo y varamientos, entre otros.

Anunció que se avanza en una transición a nuevos dispositivos de alarma que permitirán determinar con mayor exactitud el motivo por el que se activa, a fin de que el servicio de apoyo llegue a las embarcaciones con los recursos o elementos adecuados, según el incidente.

Las tareas de inspección y vigilancia forman parte de una estrategia de coordinación interinstitucional, con la activa participación del sector productivo y, en algunos casos, mediante colaboración bilateral y multilateral, lo que ha contribuido a la salvaguarda de los recursos pesqueros y acuícolas, a la prevención de infracciones administrativas y a enfrentar la pesca ilegal con diversas acciones, especialmente en las zonas sobrexplotadas y de repoblación.

A nivel nacional, la coordinación interinstitucional involucra la participación de la SAGARPA/CONAPESCA, secretarías de Marina (SEMAR), Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) de la Defensa Nacional (SEDENA) y Comunicaciones y Transportes (SCT), Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA) y Policía Federal, de gobiernos estatales y municipales, así como la colaboración de los productores pesqueros y acuícolas en el Programa Integral de Inspección y Vigilancia Pesquera y Acuícola para el Combate a la Pesca Ilegal.

En el ámbito internacional, se realizan acciones conjuntas con la NOAA y el U.S. Fish & Wildlife Service de Estados Unidos para la verificación de embarques y pesca ilegal en el caso de barcos que cruzan las fronteras y se internan en aguas mexicanas, y viceversa. 

Al explicar que las tareas de Inspección y Vigilancia comprenden épocas de veda, zonas de captura, almacenamiento, transformación, transporte y comercialización, detalló que las infracciones son por pesca sin permiso, captura en veda, talla o peso no autorizado, artes o métodos de pesca prohibidos, no respetar volumen y zonas de pesca, captura de especies protegidas, de especies exclusivas a la pesca deportiva, no acreditar la legal procedencia de productos.

Refirió que cada pesquería presenta sus particularidades y, en el caso del camarón, mayoritariamente las infracciones son por uso de embarcaciones clonadas o sin permiso, no respeto a la veda, artes de pesca no autorizadas y pesca hormiga, lo que ha derivado en la retención precautoria de producto.

Para ordenar el aprovechamiento de la pesquería del camarón, subrayó que se trabaja en la verificación del cumplimiento a las normas y especificaciones técnicas para el uso de Dispositivos  Excluidores de Tortugas (DET’S) utilizados por la flota de arrastre camaronera, con un criterio de cero tolerancia, sobre la base de capacitación a pescadores, tripulantes y rederos, así como la participación corresponsable del sector pesquero y con la intervención de una Comisión Intersecretarial de Seguimiento y Evaluación.

En el caso del pepino de mar, la problemática incluye además de lo antes señalado, el no respeto a la cuota de captura asignada, transformación ilícita de producto, uso de documentación apócrifa para comercialización e incluso intervención de delincuencia organizada y corrupción, lo cual derivó en la retención precautoria de 58.5 toneladas en 2014.

Citó también que por violaciones a la normatividad en la pesquería de langosta, se aplicó el año pasado la retención precautoria de 4.8 toneladas de producto y, en el caso de la medusa bola de cañón –que se pesca en tallas y zonas no autorizadas en la costa de Sonora por embarcaciones clonadas o sin permiso, sin acreditación de legal procedencia, con intervención de grupos étnicos y comercializadores extranjeros–, motivó la retención precautoria de dos mil toneladas de producto.

Abordó también el caso de especies destinadas a la pesca deportiva, en una problemática que incluye el arribo como pesca incidental, comercialización ilegal, lo que da lugar a conflictos entre el sector productivo y turístico, motivando la retención precautoria de 43.7 toneladas de producto.