NUM. 880 / México, D.F.
  • Una muestra es el éxito de haber logrado que la OMC emitiera su resolución favorable al país en el caso del etiquetado Dolphin Safe.
  • México ha sido uno de los principales impulsores del Código de Conducta para la Pesca Responsable, que cumple 20 años de haberse adoptado por la Conferencia de la FAO.
  • El Código ofrece el marco necesario para que, en el ámbito de las iniciativas nacionales e internacionales, se asegure una explotación sostenible de los recursos acuáticos vivos. A partir de este instrumento, la acuacultura ha repuntado y en los próximos años igualará e incluso superará la producción pesquera.

En el marco del 20 aniversario del Código de Conducta para la Pesca Responsable se ha reconocido a nivel internacional el trabajo realizado por México en materia de sustentabilidad pesquera; una muestra es el éxito de haber logrado que la Organización Mundial de Comercio (OMC) emitiera su resolución favorable en el caso del etiquetado Dolphin safe, señaló el experto consultor independiente en materia de pesca y acuacultura, Jerónimo Ramos Sáenz-Pardo.

El fallo a favor de México demostró que siempre hemos tenido la razón, sustentada con bases científicas, lo que es un logro que confirma el liderazgo de la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (CONAPESCA), precisó.

Ramos Sáenz-Pardo hizo una remembranza de su participación institucional en la fundación del Código de Conducta y en la defensa de la industria pesquera mexicana tras el embargo atunero.

“Ver que hay un reconocimiento a México en el 20 aniversario del Código de Conducta para la Pesca Responsable, y haber logrado que finalmente la OMC reconociera que siempre hemos tenido la razón, que teníamos las bases científicas, y que logramos demostrarlo, es un logro”, apuntó  Jerónimo Ramos.

Recordó que el Código de Conducta para la Pesca Responsable, adoptado en 1995 por la Conferencia de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), ofrece el marco necesario para que, en el ámbito de las iniciativas nacionales e internacionales, se asegure una explotación sostenible de los recursos acuáticos vivos, en consonancia con el medio ambiente.

El Código surgió hace 20 años, aunque era una necesidad desde 1982 para enfrentar los retos del sector en esa época, cuando  la industria pesquera en México tenía la situación del embargo atunero y a nivel mundial había la preocupación por la sobreexplotación de las especies, la actividad pesquera resentía problemas de comercio y la operación de barcos piratas, mencionó.

Abundó que el Código nació cuando la industria mexicana fue embargada, lo que afectó al sector productivo y a la población, sobre todo, de Ensenada, Baja California; para resolver el problema se impulsó una solución basada en ciencia.

Agregó que, a principios de la década de los 90, a través de la FAO, México convocó —por primera vez en el país— a la comunidad científica internacional; en Cancún tuvo lugar el encuentro, en el que estuvo representada el 90 por ciento de la pesca en el mundo a nivel ministerial.

En la Declaración de Cancún, con el apoyo de la FAO, se impulsó un Código que permitiera a todos los países el aprovechamiento de la pesca y la acuacultura con sustentabilidad en sus tres áreas: rentabilidad económica, impacto social en las comunidades o zonas y la protección y cuidado de especies no objetivo, precisó.

Esta acción contribuyó a que en la posterior cumbre de Río de Janeiro, en el marco de la reunión de la Agenda 21, se lograra el apoyo de países interesados en aprovechar los recursos pesqueros y a la vez cuidar las especies y los ecosistemas a fin de tener una industria activa; el caso ejemplo ha sido el atún, especificó.

Describió que el siguiente paso fue trabajar en la integración del Código, donde México presidió la Negociación de la Consulta Técnica del Código de Conducta para la Pesca Responsable.

Apuntó que este trabajo y acciones llevadas a cabo por México han posicionado fuerte la imagen del país en el ámbito internacional respecto del compromiso que se ha tenido en materia de sustentabilidad y responsabilidad en el manejo de la pesca.

“Gracias al Código, la pesca no descendió –como era la proyección— e incluso en México ha repuntado en los últimos años y también a nivel mundial”, expuso el especialista.

A partir del Código, la acuacultura también ha repuntado y en los próximos años igualará e incluso superará la producción pesquera; ambas son fuente aportadora de alimentos sanos, ya que con 150 gramos de pescado se satisface el 16 por ciento de la proteína diaria del ser humano, indicó Jerónimo Ramos.