NUM. 824 / México, D.F.

•             Resaltó los instrumentos aplicados por la CONAPESCA para fortalecer la articulación intersectorial con las dependencias federales del ámbito educativo, de salud y de desarrollo social.

 

•             La ingesta de productos pesqueros y acuícolas, como pocos alimentos de origen animal, tienen alto valor nutrimental y beneficios a la salud de sus consumidores, señaló el oficial principal de Pesca y Acuacultura  de la Oficina Regional de la FAO para América Latina y El Caribe, Alejandro Flores Nava.

 

 

El oficial principal de Pesca y Acuacultura  de la Oficina Regional de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) para América Latina y El Caribe, Alejandro Flores Nava, reconoció a la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (CONAPESCA)  por su campaña de fomento al consumo de pescados y mariscos en el país.

 

Al participar en el Foro Económico de Pesca y Acuacultura 2015, destacó la importancia de que la población aumente la ingesta de productos procedentes de la pesca y la acuacultura, que, como pocos alimentos de origen animal, tienen alto valor nutrimental.

 

En su conferencia magistral “Los Mercados Internos: Impulso y Fortaleza para la producción”, Flores Nava se pronunció por posicionar —con la participación de instancias gubernamentales y académicas— a los pescados y mariscos en la preferencia del consumidor.

 

Resaltó los instrumentos aplicados por la CONAPESCA para fortalecer la articulación intersectorial con las dependencias federales del ámbito educativo, de salud y de desarrollo social.

 

En el segundo día de actividades del Foro, refirió que las campañas permanentes de fomento al consumo de productos pesqueros y acuícolas permiten posicionar al pescado en la preferencia del consumidor.

 

Indicó que la Cruzada Nacional contra el Hambre es una oportunidad para estimular la oferta local de pescado y en orientar su inclusión en la alimentación escolar, con el concurso de la dependencia gubernamental de salud, institutos de nutrición, gobiernos de los estados y los órganos e instancias legislativas del Congreso de la Unión.

 

Subrayó que la difusión permite romper barreras culturales e incorporar al pescado en la dieta regular de la gente, así como garantizar la regularidad de abasto y costos accesibles.

 

Este tipo de medidas se aprecian en los mercados de consumo, debido a que el precio promedio de un kilogramo de tilapia fresca en Estados Unidos es de 123 pesos (en su equivalente a moneda nacional), mientras que en nuestro país su valor es 70 por ciento más bajo, comentó.

 

En este escenario, la estimulación del consumo de pescado debe abordarse de manera integral, con estrategias que eviten favorecer las importaciones, indicó.

 

De manera simultánea debe fortalecerse la infraestructura productiva y la cadena de frío, más puntos de conservación, distribución y venta, para garantizar la disponibilidad de pescado en zonas donde más se necesita, resaltó.