NUM 171/ México, D.F.

El Instituto Nacional de Pesca (INAPESCA) realiza estudios biológico-marinos para evaluar el impacto de la perkinsiosis (Perkinsus.marinus) en poblaciones de ostión en Sonora y el norte de Sinaloa, con el fin de establecer medidas de prevención y control para recuperar los niveles de producción del molusco.


Como actividad productiva, la ostricultura tiene un impacto económico de carácter social y cultural –ya que forma parte de las tareas tradicionales de las comunidades de la zona—, por lo que su fomento y desarrollo forman parte de las políticas públicas puestas en marcha por el secretario de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación, Enrique Martínez y Martínez.


A través de su área de Investigación en Acuacultura, el INAPESCA ha promovido medidas de prevención para evitar la propagación de este parásito que puede afectar el crecimiento y maduración de los organismos, e incluso causarles la muerte.


A la fecha, el INAPESCA ya cuenta con los primeros resultados de las investigaciones, los cuales indican que la perkinsiosis está presente en zonas productivas de dichos estados, donde se han establecido acciones sanitarias para contener su dispersión.


Especialistas del Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada (CICESE), Baja California, en colaboración con el INAPESCA, analizan muestras de ostiones en seis lagunas costeras de Sinaloa, donde se detectó la presencia de la perkinsiosis.


Asimismo, se lleva a cabo el cultivo in vitro de la enfermedad del ostión, con la finalidad de reproducir condiciones adecuadas para la investigación, como son: mantenimiento de cepas y preparación de los inóculos para los trabajos de infectología experimental. De esta manera, se determina la causa de la mortalidad y se identifican probables inhibidores del parásito.


Los estudios incluyen el registro de parámetros ambientales, como temperatura, salinidad y niveles de oxígeno del hábitat del molusco.


Los avances y resultados en estos estudios permitirán contribuir a la protección y conservación del ostión nativo y contar con protocolos de bioseguridad que propicien la recuperación del recurso y la actividad productiva, generadora de empleos.