Num.637/México, D.F.
  • Se incluyen especies de gran demanda comercial e impacto económico y social, como camarón, pulpo, sardina, langosta, caracol, atún aleta amarilla y robalo, entre otras.
  • Las pesquerías consideradas en los Planes de Manejo aportan alrededor de 750 mil toneladas de productos al sector alimentario nacional.

El Gobierno Federal ha puesto en marcha 18 Planes de Manejo Pesquero (PMP) para dar fuerte impulso a la sustentabilidad, conservación y disponibilidad de peces, moluscos y crustáceos de interés comercial en las principales zonas productoras de los litorales de la República Mexicana, así como garantizar para los consumidores el abasto de alimentos de origen marino y alto valor nutritivo.


La instrumentación de estos Planes de Manejo —elaborados por el Instituto Nacional de Pesca (INAPESCA) y puestos en marcha por la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (CONAPESCA), ambos organismos de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (SAGARPA)— propician también la conservación de fuentes de empleo y protección del ambiente marino.


Adicionalmente, se promueven acciones para mejorar las condiciones sociales y económicas de los habitantes de las comunidades pesqueras ubicadas en las zonas costeras del país, acorde con las acciones emprendidas en la Cruzada Nacional contra el Hambre, entre cuyos propósitos está el impulso de planes para promover el desarrollo comunitario.


Con esta medida, la SAGARPA impulsa también la protección de especies de interés comercial y gran demanda en el mercado.


Las pesquerías que actualmente se incluyen en los planes de manejo pesquero vigentes son la almeja generosa de Baja California Norte y Sonora; curvina golfina, erizo rojo, y pelágicos menores del noroeste de México, entre los que están cinco especies de sardina, macarela, anchoveta norteña, bocona, charrito y piña, entre otras.


Igualmente, se incorporaron a estas acciones de sustentabilidad y conservación el atún aleta amarilla, Pacífico; jaiba, Sinaloa y Sonora, y calamar gigante.


Asimismo, en las zonas productoras del Golfo de México se encuentran vigentes los Planes de Manejo para las pesquerías de camarón (café, blanco, siete barbas, rosado, rojo y roca), langosta, caracol, lisa, lebrancha, robalo y pulpo.


En total, las pesquerías consideradas ya en los PMP para impulsar su producción con enfoque ecosistémico (que integra objetivos, ecológicos, sociales y económicos, reconociendo al ser humano como componente clave de los ecosistemas), aportan al sector alimentario alrededor de 750 mil toneladas de productos, con lo que se asegura el abasto a los mercados nacional e internacional.


Los planes de manejo pesquero son instrumentos de apoyo para la actividad pesquera nacional y se constituyen en un conjunto de acciones,  orientadas al desarrollo de la actividad pesquera en forma equilibrada, integral y sustentable, de conformidad con la Ley General de Pesca y Acuacultura Sustentables.


Su elaboración se fundamenta en el conocimiento actualizado de los aspectos biológicos, pesqueros, ambientales, económicos, culturales y sociales que el Instituto Nacional de Pesca recopila y analiza, con la participación de los propios productores, autoridades federales, estatales y municipales, e instituciones académicas de estudios superiores y centros de investigación.


El propósito central de los PMP es generar niveles de explotación dentro de la capacidad de aprovechamiento de los recursos, de tal forma que permitan la sustentabilidad de las pesquerías, propicien mejor calidad de vida de los usuarios de los recursos y motiven la conservación del ecosistema marino en el que se capturan las especies.


Entre otras acciones, mediante los planes de manejo se realizan estudios para dimensionar el esfuerzo de pesca que soportan las zonas de extracción, se evalúa la biomasa disponible, susceptible de ser aprovechada, se realizan también estudios para establecer las etapas de desarrollo de los organismos y permiten evaluar la factibilidad de establecimiento de vedas para proteger sus ciclos reproductivos.


Adicionalmente, se efectúan estudios para ubicar los sitios de distribución y ubicación de juveniles, con la finalidad de instrumentar medidas para su protección.


Entre los programas para fortalecer la infraestructura para la pesca, los planes consideran acciones para modernizar las flotas pesqueras. En el aspecto de sanidad incluyen proyectos orientados al mejoramiento de infraestructura sanitaria en sitios de desembarque de los productos.


Consideran también la realización de estudios para establecer nuevos mercados, con mejores precios y canales de comercialización.


Los planes de manejo pesquero son acordes con el Programa Sectorial de Desarrollo Agropecuario, Pesquero y Alimentario 2013–2018, de la SAGARPA, entre cuyos objetivos está impulsar actividades para el desarrollo de una pesca sustentable que contribuya a la conservación de los recursos y seguridad alimentaria.