Puerto Vallarta, Jalisco,

Mensaje del Secretario de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación, José Calzada Rovirosa, al inaugurar los trabajos del 51 Congreso Nacional de Avicultura. 

Me siento muy contento, muy afortunado de poder acompañarlos esta mañana, aunque sea por unos cuantos minutos, para compartir los buenos datos y números en este 51 Congreso Nacional de Avicultores. 

Saludar a mi amigo Jorge García. Agradecerte Jorge, las atenciones que has tenido para con la Secretaría y para con un servidor, durante estos dos meses que llevo al frente de la SAGARPA. 

Decirles que, como ustedes saben, hace exactamente dos meses yo era Gobernador de mi estado, de Querétaro, ahí tuve la oportunidad, la gran fortuna de servir durante prácticamente seis años. 

Y posteriormente el señor Presidente de la República me invitó generosamente, para que me incorporara en esta tarea que es apasionante. Compleja sí, porque el tramo de responsabilidad de SAGARPA es enorme, pero es una tarea apasionante. 

Y cuando uno viene a estos eventos, me encanta que estén en familia, es la esencia de todo, y se encuentra uno con ejemplos como el de don Salvador de Anda -las palabras de su hijo César fueron realmente llegadoras; todavía no sé qué hice yo, pero fueron muy llegadoras- uno se da cuenta de que en la vida no hay suertudos. 

Regularmente todos a veces tenemos esa tendencia a minimizar el éxito de los demás, y pensamos que el exitoso es porque nació suertudo, y no es cierto, en la vida no hay suertudos, hay gente que trabaja más que los demás. 

El más suertudo es el que se levanta dos horas antes, el que lee los periódicos, el que se prepara, el que investiga, la gente que se pone al frente y hace liderazgo, la gente que se diferencia es esa.  

Hay unos que les gusta y otros que no les gusta; los que les gusta son exitosos. Por eso don Salvador nuestro reconocimiento, sígale igual, echando ganas con su familia, aquí vemos a la señora que está muy contenta y que además nadie le aplaudió, y les pido que le demos un aplauso. Porque además don Salvador tiene más de 80 años picando piedra. 

Y déjenme hacerles una reflexión con respecto a la vida de don Salvador. Seguramente en este trayecto de vida, en este trayecto productivo también, se encontró con muchas adversidades, muchas, es más, empezaron y el sector, no existía prácticamente. 

Porque a veces cuando juzgamos el presente, pensamos que el presente es lo único difícil que hemos vivido, y cuando nos ponemos a revisar hacia atrás, pues la vida del mundo es sistemáticamente compleja. 

Hoy es mucho más complejo, porque hoy, es un mundo que interactúa. Cadenas de comercialización, mercadeos internacionales, precios internacionales de las monedas. Hoy es más complejo competir. También hay más instrumentos, pero hoy es más complejo. 

Sabemos con precisión qué es lo que hace el que está sentado al lado. Antes eran secretos de Estado. Hoy todos lo sabemos, por las redes sociales, por las redes de comunicación. Por eso es más complicado competir. 

Por eso lo quiero felicitar, porque con tantos años de trabajo, con tanta adversidad, con tantas cosas que tuvo que afrontar para ser exitoso, usted nos deja un ejemplo: ante la adversidad, actitud. 

Hoy México tiene, amigas y amigos, de verdad, lo creo auténticamente, porque lo viví como Gobernador, y hoy lo vivo como Secretario, tenemos una oportunidad importantísima para trascender.

Cuando vamos a los foros internacionales, este lunes estuve en Washington, fui a saludar al Secretario Vilsack, de Agricultura, y escuchamos la opinión que tienen de México y vemos la forma en la cual ellos se expresan con respecto a nuestro futuro, no solamente al tema de reformas, que de por sí es muy importante, pero al tema de las oportunidades que tenemos para crecer, uno ve el gran potencial. 

Por ahí, hace un par de meses, leí un libro que a mí me dejó marcado, que se llama: “Los próximos cien años”. No sé si alguien lo ha leído, de un señor que se llama George Friedman. 

George Friedman es un judío que vive en los Estados Unidos, es un señor economista, que su mente es completamente pragmática, ni defiende a unos, ni alaba a los otros, es una gente pragmática. Nació en Hungría. 

Y le invité un día ir a Querétaro. Entonces cuando llegó a Querétaro, fue con su esposa y con su hija, cuando llegaron me dijeron: oiga Gobernador este es un secreto bien guardado, seguridad, crecimiento económico, prosperidad. Y le dije: de estos secretos hay muchos en México. Lo importante es que los conozcan. Y me dijo él: lo importante es que los den a conocer. Y estoy completamente de acuerdo. 

Y en ese libro dice que México, en los próximos 20 años, puede ser la décima economía del mundo. Hoy somos la 14; 14 de 194, es decir, en la mesa pues no estamos tan mal, pero podemos ser la décima economía del mundo. 

Y nos decía por qué y en el libro dice por qué. Dice que independientemente de la situación geográfica que ocupa México, tenemos un valor que es elemental, la edad de nuestra gente.

El promedio de la edad, el promedio de edad de la gente en México son 25 años; en Estados Unidos son 38.4 años; en Canadá son 42; en Europa cerca de 50 y en Asia también. 

Tenemos valores que no se pueden adquirir, que los tenemos en nuestro país y aquí están para generar prosperidad. Simplemente tenemos que ponernos de acuerdo y saber acomodar las piezas y ser respetuosos de nuestra gente, para trabajar en esa dirección. 

En estos meses que llevo al frente de la Secretaría, en el análisis de datos de cómo estamos en el sector primario, sin duda alguna el sector que ustedes representan es uno de los más importantes. 

Crece constantemente 4 por ciento por año, no obstante que no tiene mercados internacionales aperturados. 

Aquí me comprometo a empezar a hacer las gestiones para que empecemos a abrir mercados, los mercados asiáticos y algunos otros para poder exportar nuestros productos. 

Gente esmerada que se merece tener mayores oportunidades por el esfuerzo que le han puesto a través de los años. 

Hoy el sector primario a nivel nacional, por primera ocasión en su historia, representa números superavitarios, exportamos más de lo que importamos.

Primera ocasión en 20 años, y digo 20 años porque antes no se llevaban las cifras de la manera tan rigurosa como se llevan hoy en día. 

Hoy tenemos una balanza superavitaria por más de mil 500 millones de dólares. 

El comercio con los Estados Unidos suma más de 41 mil millones de dólares por año, y tenemos mercados, como es el caso de aguacate, del jitomate, del tequila, que están creciendo en términos generales, en 20 por ciento por año. 

Eso es lo que está generando México, y creo que es algo de lo que nos debemos sentir profundamente orgullosos. 

Hoy el sector primario está cobrando mayor relevancia. El valor de las exportaciones del sector primario de nuestro país, agroalimentarias, es superior al valor de las exportaciones del petróleo. Cuándo se iban a imaginar eso. Bueno, así estamos, y ustedes forman una parte muy importante en la cadena de valor del sector primario. 

Por eso, hace un par de días que platicaba con el señor Presidente de la República, precisamente cuando estuvimos aquí la semana pasada viendo el tema del huracán, que fue un momento de prueba de México, de nuestra gente, porque yo, el principal aprendizaje que me llevo de todo esto, es que nuestra gente se unió en torno a un tema que estaba mucho más allá de nuestras expectativas y nuestro alcance. 

Esa mañana del viernes cuando llegamos a Colima, y que todo era temor, y todo era expectativa en cuanto a lo que iba a suceder, me emocionó enormemente ver hileras de personas, hileras de personas, al final del camino fueron mil 600 personas, que de manera voluntaria se fueron a ofrecer para pedirle a los pescadores que salieran de la costa y fueran a los albergues. 

Para ir a los pies del volcán para pedirles a las personas de escasos recursos que viven en zonas rurales, que se trasladaran a casas de familiares o a los albergues, para que no fueran a sufrir alguna afectación. 

Que estuvieron de manera permanente en las calles, tocando puertas, consiguiendo agua, haciendo despensas en sus propios hogares para que se las dieran a las personas. Ellos hicieron la diferencia. 

Este México solidario, este México que ve por el otro, este México que se preocupa por el vecino y por el que está al lado. Este México del que nos sentimos orgullosos. 

Yo me llevo, de toda esa experiencia, me llevo ese gran valor. 

De que, cuando nos lo proponemos y nos la creemos, hacemos cosas extraordinarias. 

Por eso, amigas y amigos, me da mucho gusto estar con ustedes, porque cuando le comenté al Presidente, como mencionaba, le hice esas reflexiones, y su agenda no lo permitió, pero me pidió que estuviera con ustedes esta mañana, nada más para platicar, hacerles estas reflexiones y compartirles estas experiencias. 

Nuestro trabajo, más allá de cargos y más allá de posiciones, tiene que ver con servirlos a ustedes, a los avicultores, a los ganaderos, a los que preparan con mucho esmero los campos para cultivar. Ese es nuestro trabajo. 

Nosotros somos pasajeros, unos duran 2 años, otros duran 3 años, otros duran 6 años, pero nosotros nos vamos, ustedes se quedan.  

Y eso es lo importante, que estemos conscientes nosotros y ustedes, que hacemos mancuerna, que trabajamos para los mismos y trabajamos para el mismo propósito. 

Aquí veo a mis paisanos, a Rafa Ábrego, de Querétaro, y a su familia. Son ejemplos de trabajo. 

Hace un ratito que le preguntaba a Paco Gurría, qué lugar ocupaba Querétaro en la engorda de pollo, yo se lo preguntaba de manera mañosa, porque yo sé que es el número uno, Paco me dijo, el número dos. Pero cómo que el número dos, si yo lo dejé en el número uno hace dos meses. Cómo ves mi Rafa. No, no, que no se nos vaya a caer ahí. 

Es gente bien trabajadora Rafa, gente de campo. Aquí la señora de él, también un aplauso a la señora, es gente bien trabajadora que a través de los años se ha significado en la comunidad queretana como una gente de trabajo, una gente de valores, una gente de lucha, como son todos ustedes. 

Por eso, les pido que reciban un abrazo atento y caluroso por parte del señor Presidente de la República. 

Decirles que me siento muy entusiasmado de poder estar aquí. Mi papá es avicultor, nunca me ha dicho cuánto gana, pero es avicultor, y le entusiasma enormemente su actividad. Ahorita mi hermano es el que se dedica, mi papá tiene 84 años, es una gente siempre bien positiva, un mexicanísimo, una gente que cree auténticamente en este México que nos hace sentir orgullosos. 

Y a mí en lo personal, se los comparto y seguramente lo notan, me hace vibrar enormemente. 

Por eso, amigas y amigos, me permito declarar formalmente inaugurado los trabajos de este 51 Congreso Nacional de Avicultura. Que sea para bien de todos. 

Muchas gracias.