2015D009 / Solidaridad, Quintana Roo

Mensaje del Secretario de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación, José Calzada Rovirosa, durante la inauguración del Encuentro de Ministros de Agricultura de las Américas 2015, y XVIII Reunión Ordinaria de la Junta Interamericana de Agricultura del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura, encabezada por el Presidente de la República, Enrique Peña Nieto.

Muchas gracias. Muy buenas tardes tengan todos ustedes.

Señor Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, licenciado Enrique Peña Nieto. 

Licenciada Claudia Ruiz Massieu, Secretaria de Relaciones Exteriores.

Licenciado Enrique de la Madrid, Secretario de Turismo. 

Distinguidas Ministras y Ministros de agricultura de las Américas, bienvenidos a este lugar especial de nuestro país.

Señor Víctor Villalobos Arámbula, Director General del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura. Muchas gracias señor director por su contribución diaria.

Estimado amigo, Roberto Borge Angulo, Gobernador Constitucional del estado de Quintana Roo.

Ingeniero Carlos Casamiquela, Ministro de Agricultura de la República de Argentina, y presidente saliente de la Junta Interamericana de Agricultura, la JIA.

Estimados amigos gobernadores de Campeche y Yucatán.

Señoras y señores.

La realización en México de este Encuentro de Ministros de Agricultura de las Américas, en el marco de la XVIII Reunión Ordinaria de la Junta Interamericana de Agricultura, es una gran distinción que nos enorgullece y compromete a ser ejemplo de lo que se requiere para la efectiva articulación entre la agricultura y la inclusión social. 

Me es sumamente grato darles la bienvenida a todos ustedes, Ministras, Ministros y jefes de delegación de los 34 países que integran el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura.

Tengo plena certidumbre de que las deliberaciones serán de gran riqueza.

El intercambio de opiniones sobre las experiencias de cada país y las distintas maneras de enfrentar los retos agrícolas y de abasto de alimentos, permitirá definir criterios generales sobre el futuro de la producción en el Continente Americano.

El tema que nos convoca en esta ocasión, Productividad Agrícola Sustentable e Inclusión Social.

El mismo nombre del encuentro nos pone ante un reto que está presente desde ahora, ¿cómo garantizar la alimentación a más de 9 mil millones de personas que habitaremos en el mundo en el año 2050?

Frente a las situaciones de hambre y desnutrición que se podrían presentar, desde ahora es necesario definir acciones precisas y viables para incrementar la producción de alimentos en un 70 por ciento en los próximos años.

Esta es una prioridad estratégica a la que tenemos que responder con visión de futuro y sin poner en riesgo el planeta.

Eludir esta responsabilidad, tendría costos muy altos en términos sociales, ambientales y también políticos.

Poner fin al hambre y mejorar la nutrición, es un asunto de primera índole. Así se ha establecido en la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, de la ONU, que entrará en vigor a partir del primero de enero del año 2016.

Se trata de una obligación moral que no podemos soslayar. No hacerlo es contribuir a la agudización de la inequidad social en el mundo. 

La obtención de resultados satisfactorios en torno a este desafío enorme, exige que desde ahora, nos preocupemos por el fortalecimiento y vigorización de las actividades agrícolas.

El incremento de la productividad, el mejoramiento de la rentabilidad y la optimización de la sustentabilidad de la actividad agrícola, permite una firme y clara articulación entre agricultura, desarrollo y porvenir.

Producir más, es la única manera de hacer efectivo el derecho a la alimentación, y requiere, necesariamente, de innovaciones tecnológicas y mayores inversiones productivas.

Mejores técnicas de producción derivadas de tecnologías de punta, la reducción del desperdicio de alimentos y también, un sistema alimentario mucho más eficiente, es esencial para un equilibrio entre producción de alimentos y el consumo.

Para tener avances en esta materia, son imprescindibles las alianzas entre las naciones .

La cooperación internacional es una cuestión básica para definir acciones conjuntas, y garantizar más alimentos para toda la sociedad.

En esta tarea, la labor del IICA es fundamental, para promover una agenda ambiciosa de cambio hacia políticas públicas dirigidas a una productividad agropecuaria sustentable e incluyente 

Hacer del campo el lugar de una mayor producción de alimentos, sin deteriorar el medio ambiente, es sin duda alguna, contribuir al fortalecimiento y la cohesión social.

Es avanzar hacia la definición de una agenda de políticas orientadas a debilitar los factores generadores de dinámicas de desigualdad y fortalecer los lazos de inclusión social.

Esa es precisamente la instrucción que hemos recibido del señor Presidente de la República: trabajar a favor del campo mexicano, pero particularmente de las zonas rurales que requieren de mayor apoyo para nuestra gente.

De este encuentro, surgirán iniciativas y proyectos responsables para cultivar mejor, producir más y alimentar a todos, tal como lo establece el lema de nuestro encuentro.

Esa es la relevancia que tienen las deliberaciones y acuerdos a los que sin duda alguna llegaremos.

Demostraremos la sensibilidad, el compromiso y la voluntad política de los Ministros de Agricultura de las Américas, para emprender acciones responsables en beneficio del fortalecimiento de nuestra sociedad.

Muchas gracias.