B0432/México, D.F.
  • ​En la presentación de “Comer Sano y Vivir para Contarlo”, encabezada por el secretario Enrique Martínez y Martínez, el director en jefe del SENASICA, Enrique Sánchez Cruz, destacó que la producción de alimentos sanos es una responsabilidad compartida entre autoridades y productores.
  • La autora del libro, María Luisa Gómez Álvarez, indicó que el reto fue crear un libro ameno y fácil de leer, que explique los conceptos de sanidad e inocuidad en la producción de alimentos y su papel como consumidor para que éstos se conserven.
  • “Comer Sano y Vivir para Contarlo” refleja la relación del mexicano con la comida, sus excentricidades, sus gustos, su forma de prepararla, su tradición; a través de una narrativa sencilla, enseña a las personas a consumir alimentos con inteligencia y de manera sana: Armando Fuentes, “Catón”.
El Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (SENASICA), en colaboración con la Editorial  Algarabía, publicó el libro “Comer Sano y Vivir para Contarlo”, el cual aborda el tema de la sanidad e inocuidad de los alimentos que se producen en el país y su importancia para la salud humana.

En la presentación del libro, presidida por el secretario Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación, Enrique Martínez y Martínez, el director en jefe del SENASICA, Enrique Sánchez Cruz, destacó que la producción de alimentos sanos es una responsabilidad compartida entre la SAGARPA y los productores.

Añadió que se trabaja de manera permanente para mantener buenas prácticas de producción que incidan en alimentos sanos e inocuos, lo cual se refleja en la salud pública y en el reconocido estatus sanitario de México, así como en la exportación de productos agroalimentarios.

Subrayó que para las labores de investigación y vigilancia del patrimonio agroalimentario se cuenta con diversos convenios con institutos y centros de estudio, lo que facilita el desarrollo de innovaciones.

Abundó que la producción de alimentos en el país registra altos estándares de calidad, basados en programas de sanidad e inocuidad, los cuales se deben mantener y reforzar para continuar el proceso de expansión de los destinos de exportación y ofrecer a los consumidores productos libres de enfermedades y contaminantes.

Pero todo este trabajo, destacó, concluye cuando el consumidor lleva los alimentos a su mesa, por lo que es indispensable la contribución de la sociedad para preservar la sanidad y la inocuidad de los mismos.

Realizar este tipo de publicaciones tiene justamente la finalidad de fomentar la cultura sanitaria entre la población mexicana y destacar lo importante que es su participación para disminuir el riesgo de la entrada al país de plagas y enfermedades, así como para evitar la contaminación de los alimentos, resaltó.

La autora del libro, María Luisa Gómez Álvarez, afirmó que el reto fue crear un libro ameno y fácil de leer, que aporte información al lector y le explique los conceptos de sanidad e inocuidad en la producción de alimentos y su contribución como consumidor para conservarlos.

“Nuestro objetivo es explicar de la manera más sencilla qué es la inocuidad, y toda la cadena por la que pasan los alimentos, desde el productor hasta el consumidor final, y lo que pasa si alguien no tiene la manos limpias y contamina el producto”, detalló.

El libro, a través de una lectura divertida y amena, aporta datos útiles que buscan llevar al lector a un viaje por todo el proceso de los alimentos y que al final los aliente a decir “buen provecho”, sostuvo.

La directora general de Editorial Algarabía, María del Pilar Montes de Oca Sicilia, indicó que en coordinación con el SENASICA se han publicado dos libros que abordan el tema de la sanidad e inocuidad de los alimentos.

El primero, agregó, fue “El Itacate del Viajero”, el cual refiere las medidas que toma el país para evitar la entrada de plagas y enfermedades, a través de los embarques y turistas.

Ambos libros, expresó, cuentan con una narrativa sencilla y acercan a los lectores los conceptos de sanidad e inocuidad a efecto de concientizarlos del esfuerzo que implican la producción de alimentos y la protección del estatus sanitario del país.

Durante la presentación, el escritor y periodista Armando Fuentes Aguirre, "Catón", deleitó a los asistentes con sus anécdotas y reflexiones. Calificó al libro como “una gran maravilla”, que lleva de una manera muy cercana a las personas a conceptos tan técnicos y difíciles de comprender, como la sanidad y la inocuidad.

“Comer Sano y Vivir para Contarlo”, consideró Catón, refleja la relación del mexicano con la comida, sus excentricidades, sus gustos, su forma de prepararla y su tradición.

El libro, valoró, alude a la dicharachería mexicana a través de una narrativa sencilla, que enseña a las personas a consumir alimentos con inteligencia y de manera sana.

“Comer Sano y Vivir para Contarlo” es una publicación que pretende proporcionar información útil y divertida al lector sobre los alimentos que come a diario y sobre los procesos que éstos tuvieron que pasar para que estuvieran en las mesas de las familias mexicanas.

Esta lectura está aderezada con frases, canciones, datos curiosos, que se han escrito sobre la comida, su preparación, los animales y esos temas que, de tan cotidianos, muchas veces no se repara en lo importantes que son para vivir y disfrutar.

Se puede conseguir este libro --que pertenece a la Colección Trivium-- en las librerías Gandhi, Sanborns, El Sótano, Fondo de Cultura Económica, El Péndulo, Porrúa, Gonvill y Gasteriz, o en línea en la página de Algarabía http://algarabiaeditorial.com/coleccion-trivium.

En la presentación estuvieron el subsecretario de Agricultura de la SAGARPA, Jesús Aguilar Padilla; el oficial Mayor, Marcos Bucio Mújica; la abogada general, Mireille Roccatti Velázquez; los coordinadores generales de Enlace Sectorial, Héctor René García Quiñones, y de Asesores, René Villarreal, así como el director general de Recursos Materiales, Inmuebles y Servicios, Francisco de la Peña.

Asistieron también el director editorial de Algarabía, Carlos Bautista; el representante del Organismo Internacional Regional de Sanidad Agropecuaria (OIRSA) en México, Octavio Carranza de Mendoza, así como los directores generales de Salud Animal, Joaquín Delgadillo; Inocuidad Agroalimentaria, Acuícola y Pesquera, Hugo Fragoso; Inspección Fitozoosanitaria, Arturo Calderón Ruanova, y de Sanidad Vegetal del SENASICA, Javier Trujillo Arriaga, entre otros.