NUM. 250 / Washington, D.C.

  • La inocuidad de los alimentos es hoy en día el más importante atributo de la calidad, ya que coadyuva a preservar la salud pública y es requisito indispensable de acceso al mercado internacional, afirmó el director en jefe del SENASICA, Enrique Sánchez Cruz, en el marco del Día Mundial de la Salud 2015: Inocuidad de los Alimentos. 

Aplicar procesos de inocuidad en la producción de alimentos es la clave para poner a disposición de la población productos libres de contaminantes y de esta manera preservar la salud pública, expresó el director en jefe del Servicio Nacional de Sanidad Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (SENASICA), Enrique Sánchez Cruz. 

Durante la celebración del Día Mundial de la Salud 2015: Inocuidad de los Alimentos, añadió que este tema es hoy el más importante atributo de la calidad, ya que coadyuva a preservar la salud pública y es un requisito indispensable para acceder al mercado internacional. 

Por ello, abundó, que la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (SAGARPA) cuenta con medidas que permiten garantizar la inocuidad agroalimentaria desde su origen y hasta que llega al anaquel. 

En el evento organizado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) –con motivo del aniversario de su fundación-, el funcionario de la SAGARPA enfatizó que para preservar la inocuidad de los alimentos es indispensable que todos los integrantes de la cadena productiva cumplan con buenas prácticas de producción, que aseguren a los consumidores que el alimento que llega a su mesa cumple con altos estándares de inocuidad. 

Incluso, agregó, deben participar los que transportan los productos y los consumidores, quienes deben manejar adecuadamente las frutas, verduras y cárnicos, a fin de evitar que se contaminen en casa.

Explicó que la SAGARPA, a través del SENASICA, promueve que en los procesos de producción y empaque de alimentos se apliquen diversos programas de inocuidad como Sistemas de Reducción de Riesgos de Contaminación (SRRC) y Buenas Prácticas de Producción y Buen Uso y Manejo de Agroquímicos (BUMA), con la finalidad de procurar alimentos inocuos para los consumidores, tanto a nivel nacional, como en el mundo. 

En la sede de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) indicó que en los últimos años se ha reforzado la infraestructura del país en materia de inocuidad con laboratorios modernos, con tecnología de punta y personal altamente capacitado para contar con análisis confiables.  

Destacó la importancia de contar con sistemas sólidos que sean sujetos a evaluación permanente y fortalecer herramientas como la trazabilidad, que permiten conocer en dónde fue producido un alimento, dónde se procesó, quién lo empacó y quién lo transportó hasta el punto de venta, lo que ofrece mayores garantías a los consumidores. 

Enrique Sánchez Cruz hizo énfasis en que el mundo globalizado exige que los sistemas de inocuidad cumplan con estándares internacionales para facilitar el traslado de mercancías. 

En los últimos 15 años, el Gobierno Federal mexicano ha invertido en la operación de los programas de inocuidad, lo que ha derivado en el reconocimiento de 14 mil 353 unidades por la aplicación de SRRC. 

Los SRRC garantizan que el proceso de producción primaria se lleva a cabo en óptimas condiciones, a través de la aplicación de Buenas Prácticas Agrícolas para reducir la posibilidad de contaminación física, química y biológica de los alimentos. 

Recordó que México cuenta con el Sistema Tipo Inspección Federal (TIF) que, además de abastecer al mercado nacional de cárnicos inocuos, sanos y de alta calidad, exportó en 2014 más de siete mil toneladas de productos y subproductos de ave, porcino, bovino, equino, caprino y ovino a 58 destinos, entre los cuales se encuentran: Estados Unidos, Japón, Corea, Rusia y la Unión Europea, entre otros. 

El sistema TIF minimiza el riesgo de que las mercancías producidas puedan representar un riesgo de enfermedades a humanos y a animales, disminuyendo la afectación a la salud pública, la salud animal, la economía y el abasto nacional. 

A la fecha cuenta con 416 establecimientos certificados en 20 estados del país, 158 son de sacrificio y el resto de proceso. En el sistema trabajan 203 Médicos Veterinarios (MV) Oficiales en las plantas, 26 Supervisores Estatales y 675 Coadyuvantes Autorizados como MV Responsables Autorizados TIF. 

De igual manera, resaltó el funcionario federal que nuestro país trabaja en el programa de monitoreo y control de los antimicrobianos en México, a fin de estos medicamentos, indispensables en la salud humana y animal, se utilicen de manera adecuada para evitar que los virus y bacterias se vuelvan resistentes a los antibióticos y que puedan afectar al ser humano. 

Apuntó que la Secretaría de Salud y la SAGARPA trabajan con los sectores público y privado para alinear las políticas, estrategias y actividades, a efecto de fomentar el buen uso de medicamentos, conforme a los lineamientos establecidos por organismos internacionales como la OMS, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés) y la Organización Mundial de Salud Animal (OIE, por sus siglas en francés).