NUM. 214 / México, D.F. 

  • La consolidación de biotecnología para el cultivo de pescado blanco propiciará la recuperación de esta especie emblemática del estado de Michoacán. 

  • Los investigadores señalaron que a la fecha en el CRIP de Pátzcuaro se cuenta con un stock de mil 500 reproductores que recibieron la certificación genética por parte de expertos de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM). 

    Investigadores del Instituto Nacional de Pesca (INAPESCA) en Pátzcuaro, Michoacán, desarrollaron un lote de reproductores de pescado blanco, certificados genéticamente, lo que contribuirá a la recuperación de esta especie emblemática del estado de Michoacán.

    Tras varios años de investigación, especialistas del Centro Regional de Investigación Pesquera (CRIP) del INAPESCA en Pátzcuaro conformaron un lote de organismos reproductores certificados como Chirostoma estor, que se mantienen en laboratorio para la producción de crías.

    El organismo de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (SAGARPA) precisó  que la generación de dichas crías de pescado blanco permitirá abastecer gran parte de la demanda del sector acuícola de la región y recuperar los niveles de población de esta especie.

    Los investigadores señalaron que en el CRIP de Pátzcuaro se cuenta con un stock de mil 500 reproductores que recibieron la certificación genética por parte de expertos de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).

    Abundaron que este lote de organismos se mantiene en diversos artes de cultivo, en condiciones adecuadas para su óptimo desarrollo.

  •  Añadieron que también se cuenta con existencias de huevo, larvas, crías y reproductores obtenidos en laboratorio.

    Explicaron que, debido a la biotecnología desarrollada y la puesta en práctica de los protocolos de producción, se ha logrado el dominio de ciclos cerrados de reproducción (reproductores, desove, fecundación, estado larvario, juveniles, adultos maduros y reproductores).

    Destacaron que durante todas las etapas de desarrollo, los organismos se mantienen bajo estrictos cuidados alimenticios y sanitarios para evitar infecciones que pudieran ocasionar mortalidades durante el proceso de producción.

    Por ello, comentaron, diariamente se monitorea la calidad del agua con el fin de mantener las concentraciones de salinidad, oxígeno, temperatura y compuestos nitrogenados en niveles mínimos, y adicionalmente se realiza limpieza exhaustiva de los estanques para evitar focos de infección.

    Los investigadores resaltaron que actualmente se efectúan trabajos experimentales de cultivo de esta especie fuera de su hábitat (lago de Pátzcuaro) en estanquería rústicas y de concreto, conjuntamente con productores de la meseta purépecha, quienes han sido capacitados previamente para el manejo de la especie durante su ciclo reproductivo.

    Puntualizaron además que la biotecnología desarrollada estará al alcance del sector acuícola con la finalidad de estimular la producción de pescado blanco, y en el corto plazo, recuperar los niveles de población, en beneficio de pescadores de 26 comunidades aledañas al lago de Pátzcuaro, así como del sector turístico de la región.

    El INAPESCA está en posibilidad de ofrecer a los acuacultores paquetes tecnológicos para la engorda de esta especie, lo cual propiciará fuentes de empleos e ingresos en la región.