NUM.551 / México, D.F

  • Estas algas que se encuentran en las costas de México pueden representar una ventana de oportunidad para muchas actividades productivas en el país. 

  • Una vez procesadas se pueden utilizar como alimento para especies en acuacultura, destaca la investigación que lleva a cabo el Instituto en colaboración con especialistas de la UABC y el sector productivo. 

El Instituto Nacional de Pesca (INAPESCA) trabaja en el desarrollo de biotecnología que permitirá el aprovechamiento productivo de algas de arribazón que se generan en costas de la península de Baja California.

De acuerdo con estudios del INAPESCA, las algas -o sargazo- pueden ser procesadas y utilizadas como alimento para especies como el erizo, abulón y camarón, entre otras, en granjas acuícolas de la región.

Algunas especies de algas se emplean como alimento o complemento alimenticio, ya que representan una fuente rica en compuestos bioactivos (ácidos grasos polinsaturados, polisacáridos sulfatados, compuestos antioxidantes, etcétera) cuya función consiste en eliminar radicales libres y bajar el colesterol y la presión arterial, así como actuar como antitumorales y anticancerígenos, entre otras propiedades.

Los arribazones de algas que se encuentran en costas de México pueden tener un mejor aprovechamiento y ser una ventana de oportunidad para muchas actividades productivas en el país, informó el investigador líder del proyecto en el que participan la Universidad Autónoma de Baja California y la empresa Algas y Extractos del Pacífico Norte, Enrique Hernández Garibay.

Agregó que las algas de arribazón —si son utilizadas en cuanto el mar las arroja— pueden ser una alternativa en las técnicas de alimentación aplicadas durante el proceso de engorda de organismos en los centros de producción acuícola del país.

Estas algas representan un problema de contaminación en el lugar en que se depositan, el propósito del proyecto es proponer alternativas para el uso de este material, apuntó.

Sobre trabajos previos a esta investigación, se han realizado monitoreos mensuales en diferentes localidades de la región, como Popotla, Eréndira y La Chorera, en Ensenada, Baja California, lugares donde tradicionalmente se registra arribazón de macroalgas.

En laboratorio se han aislado enzimas de organismos marinos herbívoros (como la liebre marina, erizo de mar y abulón), con las que se realizan pruebas de digestibilidad con el empleo de las macroalgas como sustrato.

Asimismo, se han realizado experimentos de degradación in vitro con algas de arribazón. Inicialmente se separan por grupos o sus características de color (verdes, rojas y cafés), posteriormente son sometidas a tratamientos de sol y sombra y se monitorearon diariamente para registrar los cambios ocurridos hasta la degradación del material por acción de las bacterias presentes en el medio natural.

La captación de algas tradicionalmente ha sido una actividad alternativa a la pesca en esta zona y su manejo representa una fuente de trabajo en beneficio directo de los pescadores y sus familias.

Es importante destacar que desde la antigüedad, las algas de arribazón se han usado como mejoradores de suelos en algunas zonas costeras del mundo.

Las grandes biomasas de algas que el mar arroja se colocan en terrenos áridos (rocosos o arenosos), que con el paso del tiempo forman una capa de humus, suficiente para soportar actividades agrícolas por los nutrientes propios que las algas aportan y por su capacidad de retención de agua.

En algunas regiones del mundo, las algas de arribazón se emplean en la producción de harinas o de fertilizantes agrícolas, ya sea mediante la elaboración de composta mezclada con otros desechos agrícolas o a través de la aplicación de tratamientos químicos.