B004/México, D.F.
  • ​Dispone el organismo de la SAGARPA de equipos de última generación en bioseguridad para detectar y atender oportunamente riesgos sanitarios.
La salvaguarda del patrimonio agroalimentario del país está garantizado con base en nueva infraestructura que entró en operación y que permite llevar a cabo un moderno programa de monitoreo de enfermedades y plagas, más flexible y dinámico, informó la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (SAGARPA).

De acuerdo con el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (SENASICA) -organismo de la SAGARPA- ahora se cuenta con equipos de última generación en materia de Biología Molecular, con un alto nivel de bioseguridad, capaz de detectar riesgos sanitarios y que cumple con los estándares internacionales de los mejores laboratorios del mundo.

La infraestructura que hoy tiene el SENASICA permite a México estar a la vanguardia en tecnología para fortalecer las tareas de vigilancia epidemiológica en vegetales y animales, a fin de responder de manera más rápida y eficiente ante las emergencias que pudieran presentarse.

Esto hace posible que el país cuente con evidencia científica para garantizar la sanidad de los alimentos que los productores comercializan en el mercado interno y en el extranjero.

Para reforzar esta infraestructura se tiene previsto que entren en operación cinco puntos de inspección que se ubicarán en los estados de Chiapas, Tabasco y Quintana Roo, con el fin de conformar el cordón de la frontera sur -cuya longitud es de mil 149 kilómetros- y controlar la entrada de productos agroalimentarios al país.

Hoy se cuenta con 16 Laboratorios de Biología Molecular BSL-2 (BioSafety Level 2, por sus siglas en inglés que refieren el nivel de seguridad de los laboratorios), uno para la Detección de Organismos Genéticamente Modificados (OGM) y otro para la Detección de Organismos Patógenos.

Existen también seis laboratorios móviles capaces de trasladarse al foco de cualquier brote epidemiológico para atender la contingencia de manera más rápidamente y evitar que se disemine.

La SAGARPA cuenta además con la Unidad de Inteligencia Sanitaria, a través de la cual se monitorea en tiempo real la situación epidemiológica de México y el mundo. En este centro se concentra la información necesaria para la toma de decisiones en temas de relevancia como: Protección del patrimonio agroalimentario nacional; Regulación Sanitaria; Combate de Plagas y Enfermedades; Inocuidad Agroalimentaria y Apoyo a las Exportaciones.

Esta infraestructura ayuda a reforzar las tareas que lleva a cabo la Comisión México-Estados Unidos para la Prevención de la Fiebre Aftosa y otras Enfermedades Exóticas de los Animales (CPA), que además tiene a su cargo un Laboratorio de Bioseguridad Nivel tres y siete laboratorios regionales.

Adicionalmente se tienen en operación los Centros Nacionales de Referencia en Servicios de Constatación en Salud Animal (CENAPA), de Diagnóstico en Salud Animal (CENASA), de Referencia de Plaguicidas y Contaminantes, así como el Centro de Empaque en Frío de Moscas Estériles en Tapachula, Chiapas, y la Planta de Cría y Esterilización de la Mosca del Mediterráneo en Metapa de Domínguez, municipio de la misma entidad.

Otro es el Centro Nacional de Adiestramiento de la Unidad Canina (CENADUC), a través del cual se entrenan perros que coadyuvan en las labores de inspecciones que se llevan a cabo en los puntos de ingreso al país; este es el primero en su tipo en América Latina y es un espacio de referencia internacional.

Finalmente, el SENASICA desarrolló con manuales de diseño para la Construcción tipo A,B,C de las Oficinas de Inspección de Sanidad Agropecuaria (OISA), los Puntos de Verificación e Inspección (PVI) y para Establecimientos Tipo Inspección Federal (TIF), con el objetivo de impulsar  más infraestructura TIF a lo largo del país.