NUM.177 / Ciudad de México


  • En tres años, se han capacitado a 500 extensionistas de los estados de Guerrero, Oaxaca y Chiapas. 

     

     A través del modelo Escuelas de Campo, el Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP) impulsa la capacitación y la asistencia técnica, como un factor tecnológico que detona el proceso de adopción y desarrollo de innovaciones para apoyar a los agricultores a producir más y mejorar sus condiciones de vida.

     

    Con este esquema, en tres años se han capacitado a 500 extensionistas de los estados de Guerrero, Oaxaca y Chiapas, principalmente en el Programa de Incentivos a Pequeños Productores de Maíz y Frijol (PIMAF) en Guerrero, y en diversos programas en Chiapas y Oaxaca, destacó el especialista Mariano Morales Guerra.

     

    El investigador del INIFAP –órgano descentralizado de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (SAGARPA)- precisó que los temas de capacitación se refieren, principalmente, a tecnologías agroecológicas y de bajo costo, como la preparación de diferentes compostas, biofertilizantes, bioinsecticidas y técnicas para el trazo de curvas a nivel, entre otros.

     

    Señaló que Chiapas, Oaxaca, Veracruz, Guerrero y Quintana Roo son los estados del país donde están ganando terreno las Escuelas de Campo, debido a que son algunas de las entidades federativas que cuentan con comunidades del sector rural con marginación y pobreza.

     

    Las Escuelas de Campo son una vía para la masificación o aplicación a mayor escala de tecnologías que estén al alcance de agricultores, en especial de pequeños productores de zonas vulnerables.

     

    Actualmente, las Escuelas de Campo capacitan y promueven el aprendizaje, dominio y adopción de diversas tecnologías, esto mediante el proceso “aprender haciendo”, bajo un sistema de acompañamiento técnico a los campesinos para retroalimentar su conocimiento, con profesionales del extensionismo.

     

    El modelo comienza a tomar importancia entre los agricultores, con el objetivo de adquirir conocimiento teórico y práctico, con sencillos y dinámicos procesos de nuevas prácticas en manejo de cultivos, que promuevan el trabajo en equipo para enriquecer la participación recíproca de productores, técnicos, investigadores y campesinos.