B018/México, D.F.

  • ​Se apoyaron 700 proyectos distribuidos en 30 estados de la República, a través de los cuales se llevaron conocimientos y técnicas a los productores del país. 
Para fomentar y apoyar la ejecución de proyectos de investigación, validación y transferencia de tecnología en las actividades del sector agropecuario, pesquero y acuícola, la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (SAGARPA), a través de la subsecretaria de Agricultura, destinó 460 millones de pesos al Componente de Innovación y Transferencia de Tecnología en 2013.

El director general de Productividad y Desarrollo Tecnológico de la Subsecretaría de Agricultura, Belisario Domínguez Méndez, señaló que se autorizaron 700 proyectos distribuidos en 30 estados del país, principalmente Hidalgo, Chiapas, Veracruz, Sonora, Sinaloa y Jalisco.

Manifestó que son más de 10 mil personas beneficiadas, desde científicos, productores y académicos que trabajan en pro del desarrollo y la productividad en el sector agropecuario nacional.

El funcionario señalo que los proyectos que fueron aprobados permiten aumentar de manera sustentable la productividad de los bienes y servicios asociados a dichos sectores.

Además de fortalecer la operación y gestión de las instancias ejecutoras para la supervisión y seguimiento de los proyectos de impacto local, regional y nacional.

Indicó que con estas acciones inicia un cambio donde la innovación tecnológica es primordial para mejorar la productividad y desarrollo del campo mexicano, mediante nuevas tecnologías al alcance de todos los productores del país.

“A través de la innovación tecnológica buscamos que los proyectos den soporte a los procesos productivos que contribuyen al mejoramiento y mayor productividad del campo mexicano”, acotó Domínguez Méndez.

La innovación y transferencia tecnología busca impulsar la participación  de las organizaciones de productores y científicos  en la producción agropecuaria. A través de los desarrollos científico-tecnológicos se impulsa un campo rentable, competitivo y  sustentable en el largo, mediano y corto plazo.

Entre las acciones que se realizaron se encuentran talleres para productores, paquetes tecnológicos y estudio y desarrollo de semillas resistentes a plagas, enfermedades y al cambio climático.