Num.902/México,D.F.
​• Mediante estudios biológicos-acuícolas obtuvieron la temperatura ideal de incubación  de esta especie que propicia mayor desarrollo larvario.
 
• Su aplicación en sistemas de cultivo permitirá generar una mayor disponibilidad de este producto de gran demanda en el mercado. 
 
Con el objetivo de impulsar la producción del pargo lunarejo (Lutjanus guttatus) y hacer más eficiente su proceso de cultivo, investigadores del Instituto Nacional de Pesca (INAPESCA) realizaron estudios sobre el efecto de la temperatura en el desarrollo larvario  de esta especie, en granjas acuícolas del noroeste del país.
 
La Dirección General de Investigación en Acuacultura del INAPESCA informó que durante el trabajo experimental de este proyecto, efectuado en colaboración con el Centro Interdisciplinario de Ciencias Marinas (CICIMAR)  y el Instituto Tecnológico de Boca del Río, se sembraron 200 huevos fecundados.
 
Los organismos se desarrollaron en diferentes niveles de calor, que variaron de los 22 a los 30 grados centígrados, lo que permitió  evaluar el efecto de la temperatura sobre su crecimiento y el consumo de las reservas vitelinas (nutrientes).
 
El organismo de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (SAGARPA) explicó que, como parte de los estudios, se llevaron a cabo registros de la altura del músculo, longitud total de las larvas y tiempo de incubación, así como análisis de las variables morfométricas (método para identificar rasgos evolutivos mediante la detección de cambios en la forma del organismo).
 
Los primeros resultados de estos experimentos indican que, al inicio del periodo reproductivo, la longitud total de las larvas fue mayor en un cultivo a 24 grados centígrados de temperatura, que en condiciones de 22, 28 y 30 grados, lo que demuestra que la temperatura influye en la velocidad y eficiencia del aprovechamiento de las reservas de nutrientes.
 
Esta temperatura de incubación también acelera el proceso de eclosión hasta por doce horas, propicia menor índice de mortandad y permite obtener larvas de mayor tamaño con más probabilidad de llegar a la etapa juvenil.
 
Entre otros estudios, investigadores del INAPESCA en Nayarit realizan análisis comparativos sobre el efecto de alimentos balanceados en el crecimiento del pargo lunarejo, lo que contribuirá a consolidar la biotecnología de cultivo e impulsar mayor producción de esta especie en granjas acuícolas.
 
Cabe señalar que el pargo lunarejo es uno de los recursos más buscados en la pesca ribereña del Pacífico mexicano, donde alcanza un alto precio, tanto en el mercado regional y nacional, como en el internacional.
 
La preferencia por el consumo de estos peces, y la misma actividad pesquera durante todo el año ha propiciado disminución en el volumen productivo de  la especie, por lo que se impulsa su producción mediante la acuacultura para recuperar los niveles de disponibilidad.
 
Las tareas de investigación que realiza el INAPESCA para impulsar la producción de alimentos provenientes del mar son acordes con los objetivos especificados en el Plan Nacional de Desarrollo del Gobierno Federal, en el sentido de incrementar la productividad del sector agropecuario y pesquero del país.