NUM. 450 / México, D.F. 

  • El titular del organismo, Pablo Arenas Fuentes, se pronunció por la puesta en marcha de sistemas de monitoreo continuo de los mares mexicanos con visión de largo plazo, que contribuyan a registrar los efectos en el sector. 

  • Se requieren, plataformas de observación continua para tener la medición constante de los efectos de este fenómeno, tarea en la que es valiosa la tarea científica del Instituto. 

  • México tiene los recursos e instrumentos para ser líder mundial en pesca sustentable, manifestó la directora de Environmental Defense Fund en México, Laura F. Rodríguez Harper. 

    Ante los efectos del cambio climático, el Gobierno Federal desarrolla acciones concretas tendientes a mitigar su impacto en el sector productivo pesquero y acuícola, señaló el director general de Instituto Nacional de Pesca (INAPESCA), Pablo Arenas Fuentes.

    En México hay una política nacional de cambio climático para atender oportunamente y analizar este fenómeno y sus posibles efectos en las especies, como la Ley General de Cambio Climático y el Sistema Nacional en el que participan instituciones como el Congreso de la Unión y el Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático, entre otros organismos, destacó el titular del INAPESCA.

    Al participar en del Seminario “Hacia la Pesca y la Acuacultura Sustentables”, organizado por la Comisión de Pesca y Acuacultura del Senado de la República, Arenas Fuentes planteó la puesta en marcha de sistemas de monitoreo continuo de los mares mexicanos con una visión de largo plazo, que permitan conocer oportunamente los cambio de temperatura y contar con información que ayude a hacer frente a los efectos de los fenómenos naturales.

    Paralelamente se requieren plataformas de observación continua para tener la medición constante de los efectos del cambio climático, tarea en la que es esencial la participación activa del buque de investigación del Instituto, acotó.

    Explicó que la embarcación está equipada con ecosondas y otros instrumentos de alta tecnología para medir temperatura marina, dirección de las corrientes, velocidad, concentración de oxígeno y patrones de lluvia, entre otras funciones.

    Resaltó que como parte del trabajo conjunto que lleva a cabo el INAPESCA con la Nacional Oceanic and Atmospheric Administration (NOAA) se establecerá un acuerdo de observación de modelos físicos, ecológicos y biológicos para el estudio continuo de la corriente de California (que trae especies que vienen a desovar en aguas mexicanas).

    Esta participación de ambos organismos permitirá conocer con mayor precisión los impactos del cambio climático para diseñar acciones oportunas que hagan posible hacer frente a este fenómeno, cuyos efectos ya se perciben en todo el mundo, precisó.

    Subrayó que aún se requiere de mayor evidencia científica para conocer los efectos del cambio climático en la pesca y la acuacultura.

    Ante dirigentes de productores pesqueros, industriales, legisladores, académicos e investigadores participantes en el Seminario, Arenas Fuentes recalcó la necesidad de fortalecer el manejo sustentable de las pesquerías para garantizar la continuidad productiva.

    “Cada decisión que tomemos en el aspecto pesquero y acuícola deberá estar fundada en la política de sustentabilidad para garantizar a las futuras generaciones que haya actividad de pesca”, remarcó.

    La directora en México de la Environmental Defense Fund, Laura F. Rodríguez Harper, destacó que el país tiene los recursos e instrumentos para ser líder mundial en pesca sustentable.

    Se trata de recursos que le permiten al país desarrollar su potencial y asegurar un mar de abundancia por muchos años, así como garantizar su seguridad alimentaria, subrayó la funcionaria del organismo internacional.

    Resaltó el esquema con el que trabaja la pesquería del país de manejo basado en derechos, con el que se busca equilibrio entre generar mayores beneficios económicos para los pescadores y conservar a las especies y ecosistemas marinos.

    Es un esquema que ha probado ser exitoso en más de 40 países y 200 pesquerías, abundó Laura Rodríguez Harper.

    Detalló que el modelo basado en derechos consiste en delimitar, con base en información científica, una cuota total permisible, asignar una cuota individual de captura, monitorea la pesquería biológica y administrativamente, y compartir las decisiones de manejo con procesos participativos.

    “El manejo basado en derechos nos permite conservar recursos y aumentar ganancias sin dejar de pescar; se adapta al contexto de cada pesquería; es participativo, y está basado en información científica”, recalcó Rodríguez Harper.