​Num,869/México, D.F.

• La nueva variedad H-70 contribuye a reducir la falta de híbridos de maíz de alto rendimiento, con un enfoque regionalizado para su aprovechamiento en comunidades de zonas vulnerables del país. 
 
• Los rendimientos obtenidos con este cultivo superaron en 13 por ciento al rendimiento de híbridos comerciales; su principal impacto económico consiste en la diferencia de pasar de tres a siete toneladas por hectárea.
 
• Los Valles Altos, que comprenden Puebla, Hidalgo, Tlaxcala, Querétaro, Michoacán, Morelos, Estado de México y el Distrito Federal, son beneficiados con híbridos de alto rendimiento y resistencia a las enfermedades de planta y mazorca. 
 
El Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP) desarrolló un híbrido de maíz H-70 para ciclos intermedios (siembra tradicional, mecanizada e intensiva), de alto rendimiento, resistente a plagas y adecuado para la industria de la masa-tortilla, con adaptación en las comunidades de los Valles Altos de la Mesa Central de México.
 
Con la combinación de líneas progenitoras del Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo (CIMMYT) y del INIFAP –órgano desconcentrado de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (SAGARPA)-, se logró el nuevo híbrido de maíz H-70.
 
El investigador del Instituto, Josué Gámez Vázquez, señaló que la nueva variedad H-70 contribuye a reducir la falta de híbridos de maíz de alto rendimiento, con un enfoque regionalizado para su aprovechamiento en comunidades de zonas vulnerables del país. 
 
Destacó que los rendimientos obtenidos con H-70 superaron en 13 por ciento al rendimiento de híbridos comerciales, y su principal impacto económico consiste en la diferencia de pasar de tres a siete toneladas por hectárea sobre la productividad de la semilla criolla, que representan de siete a 14 mil pesos por hectárea, incremento que hace más rentable la producción de maíz.
 
Comentó que los trabajos para el mejoramiento de maíz híbrido en los Valles Altos -que comprenden Puebla, Hidalgo, Tlaxcala, Querétaro, Michoacán, Morelos, Estado de México y el Distrito Federal-, han permitido desarrollar híbridos con alto rendimiento y resistencia a las enfermedades de planta y mazorca.
 
Uno de estos híbridos, explicó, es el H-70, que es trilineal, de grano blanco y textura semi-cristalina, con adaptación favorable a altitudes de  dos mil 200 a dos mil 600 metros.
 
Su madurez es intermedia, ya que logra su floración masculina o espigamiento a los 100 días y la femenina, o jiloteo, a los 102 días en localidades a  dos mil 500 metros sobre el nivel del mar; presenta una altura de planta de 2.4 metros y es resistente al acame de raíz y tallo.
 
Detalló que la constitución genética de este híbrido le permite prosperar favorablemente a niveles distintos de riego y precipitación pluvial, y su siembra en áreas con retraso del temporal hasta el 15 de mayo.
 
Su porte de planta facilita la siembra intensiva con 70 mil plantas por hectárea para producción de grano, y tiene potencial para la producción de forraje en áreas de riego y buen temporal.
 
Su rendimiento varía de 4.0 a 12.3 toneladas por hectárea, de acuerdo a la zona, bajo una densidad de 65 mil plantas por hectárea. La mazorca tiene en promedio, una longitud de 16.0 centímetros con 18 hileras y 34 granos por hilera.
 
El peso de mazorca lo que es apropiado para la industria de la masa-tortilla. La cosecha se puede realizar a los 165 días, con un contenido de humedad en grano de 25 a 26 por ciento.
 
Si el productor no dispone de almacenes para secado, puede efectuar la cosecha a los 210 días con un contenido de humedad de 18 por ciento en el grano y procurar que la mazorca continué su secado natural.