Num. 664 / México D.F. 
  • Bajo este esquema suman ya 14 pesquerías comerciales que registran éxitos productivos, entre ellas destacan los del abulón, curvina golfina, túnidos, almeja y caracol, entre otras especies marinas: comisionado Mario Aguilar Sánchez.
  • Como parte del ordenamiento pesquero del país, el Gobierno Federal también diseña los mecanismos para transitar del sistema de permisos a uno de concesiones para ciertas especies, lo que permite otorgar mayores incentivos para la sustentabilidad y cuidado de los recursos por parte de los propios pescadores.

El sistema de cuota de captura puesto en marcha por la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (SAGARPA) suma ya 14 pesquerías comercial que registran éxitos productivos, entre ellas se encuentra la captura sustentable de abulón, curvina golfina, túnidos, almeja y caracol, entre otras especies marinas, informó el comisionado nacional de Acuacultura y Pesca, Mario Aguilar Sánchez.


“Durante los primeros 10 meses de trabajo de esta Administración Federal hemos aplicado exitosamente cuotas generales para el pulpo, en el Golfo de México; atún aleta azul, en el océano Pacífico; curvina golfina, en el Alto Golfo de California, y pepino de mar, en Yucatán; además de cuotas específicas por embarcación en estas dos últimas especies, así como en más de 10 almejas y caracoles”, detalló Aguilar Sánchez.


Actualmente se analizan pesquerías de suma importancia en otras regiones productoras del país para determinar la viabilidad de aplicar sistemas de cuota de captura, toda vez ya que este esquema no puede aplicarse a todos los recursos pesqueros ni en todas las zonas geográficas, indicó el titular de la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (CONAPESCA).


Como parte del ordenamiento pesquero puesto en marcha por instrucciones del secretario Enrique Martínez y Martínez, también se diseñan los mecanismos para transitar del sistema de permisos a uno de concesiones (para algunas especies), con lo que la CONAPESCA garantizará el otorgamiento de mayores incentivos a la sustentabilidad y cuidado de los recursos por parte de los pescadores, detalló Mario Aguilar Sánchez.


Estas acciones que ya iniciaron precisan de recursos financieros específicos y de mecanismos fortalecidos con la participación ciudadana, ya que se requiere del convencimiento social.


Estos cambios en el manejo pesquero que realiza la CONAPESCA, mediante acciones de ordenamiento y programas asociados a ejes del programa de trabajo del Gobierno de la República, se enfocan integralmente a la obtención de mayores beneficios al sector pesquero, en términos de productividad y sustentabilidad.


El sistema de cuotas de captura es uno de varios instrumentos de manejo pesquero que el Gobierno Federal ha puesto en marcha como parte fundamental de la política de ordenamiento pesquero que se aplica en el país, agregó.

El sistema de cuotas de captura es la base de la sustentabilidad y eje de la política pesquera del Presidente Enrique Peña Nieto, la cual se integró con base en un análisis de la situación del sector al inicio de la presente administración, explicó el titular de la CONAPESCA.


El responsable de la política pesquera del país subrayó que el sistema de cuota de captura se inició con éxito en la península de Yucatán, donde se estableció para la pesca comercial de pepino de mar.


Con esta medida de manejo, que se dio desde el mes de abril de este año, se logró que un aprovechamiento tradicionalmente conflictivo se desarrollara con orden y control, así como la activa participación de los productores, por lo que este modelo continuará aplicándose en la próxima temporada de pesca en la región, explicó.


El comisionado Mario Aguilar Sánchez comentó que este sistema de administración pesquera requiere de evaluaciones científicas de los recursos pesqueros y, especialmente, de operarlas de manera transparente para que los pescadores sean conscientes de la abundancia o límites de los recursos marinos.


Además, el proceso de diseño y asignación de las cuotas de captura se realiza con la participación de los productores del mar y sus organizaciones (a quienes se toma en cuenta su historial de cumplimiento del marco legal), así como las autoridades estatales.


También, se valoran aspectos como las condiciones sociales y económicas, las mejores temporadas del año con base en la información biológica, y la relación con otras pesquerías, entre otros.