NUM. 241 / México, D.F.

  • Con el manejo y embolsado de la guanábana se combaten las afectaciones de uno de los principales barrenadores que se hospedan en sus semillas: la avispa Bephratelloides cubensis (BS); con esta técnica se incrementan los rendimientos de 10 a 20 por ciento. 

  • La aplicación de repelentes a base de ajo, cuando los frutos tienen de tres a siete centímetros de diámetro, logra disminuir los daños en un 72 por ciento, mientras que con el embolsado el control puede ser de un 100% por ciento: investigador Luis Martín Hernández Fuentes. 

  • México es principal productor de la guanábana en el mundo con una oferta de 19 mil 841 toneladas al año y un valor comercial de alrededor de 104 millones de pesos; actualmente, se exporta su pulpa a Estados Unidos. 

    Con el objetivo de proporcionar métodos y herramientas para llevar a cabo una óptima erradicación y control de plagas, el Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP) ha desarrollado innovaciones tecnológicas para el control de plagas y enfermedades en los productos agropecuarios, en respuesta a las directrices de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (SAGARPA).

    Bajo estos lineamientos, algo que pudiera resultar sencillo como el manejo y embolsado correcto de frutos, en el caso de guanábana, permite combatir las afectaciones de uno de los principales barrenadores que se hospedan en sus semillas: la avispa Bephratelloides cubensis (BS); los resultados con esta técnica es un incremento en el rendimiento de 10 a 20 por ciento.

    Así lo explicó el investigador del Campo Experimental Santiago Ixcuintla, en el estado de Nayarit, Luis Martín Hernández Fuentes, quien aseguró que con la aplicación de productos de bajo impacto ambiental, se logran disminuir los daños por esta plaga hasta en un 98 por ciento.

    El especialista del INIFAP trabaja con un equipo de expertos en sanidad vegetal y  han desarrollado esta tecnología para el manejo integrado de plagas y enfermedades de la guanábana.

    La aplicación de repelentes a base de ajo, cuando los frutos tienen de tres a siete centímetros de diámetro, logra disminuir los daños en un 72 por ciento, mientras que con el embolsado el control puede ser de un 100 por ciento, declaró el investigador Luis Hernández.

    La tecnología para el control de barrenador con productos menos tóxicos, destacó, tiene un impacto directo para lograr una mayor comercialización y mejor entrada a mercados en tiendas de autoservicio.

    Actualmente, México exporta pulpa de guanábana a Estados Unidos, y  productores de Nayarit comercializan su fruta en fresco a tiendas de autoservicio en el país.

    Hernández Fuentes explicó que antes de esta tecnología, los productores realizaban hasta seis aplicaciones de insecticidas altamente tóxicos sin lograr un control, pues desconocían a la plaga que les agujereaba los frutos, los productores asociaban el daño con hormigas y aplicaban insecticidas para matar al bicho.

    Agregó que los daños que causa el barrenador al emerger del fruto en su etapa de adulto se asocian con patógenos fungosos y otros insectos como hormigas y pequeños escarabajos, lo cual provoca la pudrición y caída prematura de los frutos.

    “Con nuestras investigaciones y capacitación a productores se obtienen beneficios, toda vez que se aplican sólo los productos que tienen un efecto sobre la plaga disminuyendo los costos y se contamina menos el ambiente”, apuntó.

    Abundó que hasta el momento no se han identificado enemigos naturales de la avispa barrenadora que logren impactar en sus poblaciones, tampoco se han identificado parasitoides o depredadores, es una línea de investigación que se sigue explorando para el control de este barrenador.

    La guanábana es originaria de la región de América Tropical y en la actualidad se cultiva principalmente en México, Colombia, Venezuela, Brasil y Costa Rica. De acuerdo con el INIFAP, México es el principal productor de guanábana en el mundo, con una oferta de 19 mil 841 toneladas al año y un valor comercial de alrededor de 104 millones de pesos.