Num. 547/ México, D.F.

En el marco de la Reunión del Grupo de Trabajo de Cooperación Internacional para el Desarrollo entre México y Cuba, la Secretaría de Agricultura, Ganadería Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (SAGARPA) concretó acuerdos para el intercambio de tecnología en manejo de cultivos, así como de infraestructura útil para procesos de postcosecha en granos y hortalizas y de esquemas de sanidad.



De acuerdo con la Coordinación General de Asuntos Internacionales de la SAGARPA, los proyectos autorizados contarán con el financiamiento de la Agencia Mexicana de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AMEXCID) y serán conducidos por del Instituto Nacional de Investigación Forestal, Agrícola y Pecuaria (INIFAP) y el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (SENASICA).


Al INIFAP corresponden el manejo integral de cultivo de maíz frente a factores abióticos –en condiciones climáticas extremas-, uso de semillas forestales, y el diagnóstico y control de la enfermedad Hysipyla Grandella Zeller (polilla barrenadora), mediante prácticas silvícolas.


Además, la transferencia a Cuba de tecnologías mexicanas de cosecha y postcosecha  de granos básicos, y el programa de validación y transferencia de tecnologías sustentables en sistemas de producción de hortalizas orgánicas en ambientes protegidos.


En el caso del SENASICA, los proyectos de cooperación obedecen a la aplicación técnico-científico para la vigilancia epidemiológica de enfermedades exóticas de alto impacto económico, apoyo bilateral en sistemas de trazabilidad en ganado bovino, y armonización en la regulación de medicamentos veterinarios y alimentos para uso o consumo de especies acuáticas.


En un encuentro que tuvo lugar en la Habana, Cuba, la semana pasada, se aprobó el paquete de proyectos 2013-2015 entre ambos países, con la participación del  embajador de México en la República de Cuba, Juan José Bremer, funcionarios de la ANEXCID y representantes de la SAGARPA.


Con este encuentro las partes esperan intensificar el intercambio de conocimientos y tecnologías, sumar potencialidades y orientar esfuerzos a la formación y actualización de recursos humanos que contribuyan al fortalecimiento de las relaciones México–Cuba.


Representantes de ambas delegaciones destacaron la importancia de celebrar la reunión por tratarse de un mecanismo para el fortalecimiento de las relaciones bilaterales en materia agroalimentaria.


Subrayaron la coincidencia de dar prioridad a los proyectos integrales de cooperación, en busca de mayor impacto sectorial y reducir sustancialmente las acciones aisladas que por su naturaleza presentan limitantes en lo referente a la generación de conocimientos y desarrollo de capacidades.


De igual forma, el Grupo Azucarero AZCUBA manifestó su interés en recuperar las relaciones históricas con el sector azucarero mexicano, desarrollar acciones de negocios o cooperación en distintas áreas afines para lo cual ofrecieron la experiencia, técnicas y servicios de que disponer.