Las lluvias registradas en los últimos días han logrado que la infraestructura hidroagrícola entregada por el Gobierno de la República a Baja California Sur se encuentre al máximo de su capacidad, lo cual beneficia a productores del estado, anunció el director general de la Comisión Nacional de las Zonas Áridas, Abraham Cepeda Izaguirre.


Subrayó que se trata de políticas públicas federales aplicadas mediante los programas Estratégico de Desarrollo de las Zonas Áridas (PRODEZA) y Pequeñas Obras Hidráulicas (POH) para atender en el municipio de Loreto a 25 rancherías de alta marginación y beneficiar a 180 productores, quienes ya cuentan con 207 mil 979 metros cúbicos agua almacenadas.


Abraham Cepeda Izaguirre adelantó una inversión por 3.6 millones de pesos para la construcción, en una primera fase, de seis pequeñas presas para abastecer con agua de lluvia a huertas productoras de olivo.


En comunidades de Loreto, Cepeda Izaguirre constató que después de la prolongada sequía que vivió el estado las lluvias de los últimos días dejaron todas las pequeñas presas llenas a su máxima capacidad, lo que da certeza a los productores de sembrar sus propios forrajes para el ganado sin temor de que no prosperen por la falta de riego.


Expuso que las recurrentes precipitaciones pluviales también son una oportunidad para transitar de la reconversión productiva a la del desarrollo integral de la caprinocultura, como la que ya se desarrolla en comunidades de Baja California Sur.


Abraham Cepeda Izaguirre detalló que a las 10 pequeñas presas otorgadas por la CONAZA a los productores sudcalifornianos se suman 11 construidas con el programa Pequeñas Obras Hidráulicas (POH).


Todas ellas están diseñadas con galerías filtrantes, gaviones para retención de azolves y líneas de conducción que distribuyen el agua en los agostaderos de la zona y en otros casos a pilas de almacenamiento a pie de rancho para el uso doméstico, indicó.


Destacó que esta infraestructura de captación sumada a los cursos de capacitación de caprinocultura (elaboración de quesos, dulces y cajetas  gourmet y curtido y elaboración de artículos de  piel) así como el equipamiento de la zona con maquinaría, les facilita el trabajo de laboreo de la tierra para siembra de forraje.


Al recibir los recursos PRODEZA representantes de las comunidades beneficiadas expresaron que con los fondos federales se ha construido infraestructura de captación de agua necesaria para no volver a padecer durante el estiaje.


“Después de más de tres años de sequía prácticamente nos quedamos sin ganado, pero con las obras del POH y PRODEZA contaremos con agua de presas que ahora se encuentran llenas para abrevar el ganado y llevar agua a los ranchos para las familias”, declaró el representante de los beneficiarios, Raúl Osuna Quijano,


Como parte de estos esfuerzos, hace unos días el director general de la CONAZA, Abraham Cepeda Izaguirre, realizó una gira de trabajo por la zona rural de la entidad para entregar 7.1 millones de pesos del PRODEZA. En este contexto, se adelantó que con los esquemas de trabajo PRODEZA se ordenará la producción para evitar pérdidas de producto y mejorar la calidad de la presentación de la aceituna y aceite de olivo, que en los mercados nacional e internacional tiene gran demanda y se venden a buen precio.


En este encuentro, el gobernador de Baja California Sur, Marcos A. Covarrubias Villaseñor, reconoció que a través del PRODEZA se atacó el problema de raíz, ya que se desarrolló la caprinocultura, que es más rentable que la crianza de bovinos; se construyeron pequeñas presas para captación y gaviones para retener azolves.