B0221/México, D.F.
  • ​El secretario Enrique Martínez y Martínez y la representante de la FAO en México, Nuria Urquia Fernández, coincidieron en que el Componente de Atención a Desastres Naturales para el Sector Agropecuario (CADENA) es un instrumento de prevención de riesgos, enfocado  a pequeños y medianos productores.
  • El titular de la SAGARPA destacó que la meta del Gobierno de la República es contar con una cobertura universal para pequeños y medianos productores agropecuarios.
  • La representante de FAO en México anunció que el organismo internacional promoverá este esquema -compilado en el libro “Componente de Atención a Desastres Naturales para el Sector Agropecuario”- en otras naciones, debido al éxito que ha representado para el sector primario del país.
El secretario de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación, Enrique Martínez y Martínez, y la representante en México de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés), Nuria Urquia Fernández, presentaron el libro “Componente de Atención a Desastres Naturales para el Sector Agropecuario”, el cual es una política pública disponible para los países que lo requieran.

De acuerdo con el titular de la SAGARPA, este esquema de prevención de riesgos tiene la meta de alcanzar una cobertura universal para los pequeños y medianos productores agropecuarios.

Este año, abundó, iniciará la expansión hasta sumar al final de la administración 16 millones de hectáreas protegidas; actualmente son alrededor de 12 millones de hectáreas bajo este esquema con una cobertura de 26 mil millones de pesos.

Lo anterior, aunado a los seguros con los que cuentan los productores de gran escala, permitiría ofrecer una cobertura de alrededor de 100 por ciento en el sector agrícola del país, que aproximadamente suma 22 millones de hectáreas, añadió.

Expresó que debido al éxito de este componente en la última década, el Gobierno de la República decidió realizar un relanzamiento del CADENA, por lo cual, este año el componente tiene un presupuesto de tres mil 950 millones de pesos para la contratación de los seguros agropecuarios y apoyos directos en caso de presentarse desastres naturales en el sector.

En 2014 aumentó el apoyo al productor por hectáreas perdidas debido a fenómenos naturales; en el caso de temporal, subió de mil  300 a mil 500 pesos por hectárea, en tanto que,  para riego y perenes, el incremento fue de dos mil 200 a dos mil 500 pesos.

Una innovación es la incorporación del sector pesquero y acuícola a esta cobertura universal, que amplía su protección en el sector primario del país, a través del PROPESCA,  agregó.

El secretario Martínez y Martínez recordó que en 2013 se aseguraron 12 millones de hectáreas y 10 millones de unidades animal, meta que se  superará este año.

Destacó que a través de los mecanismos de aseguramiento se mitigan riesgos en el campo por desastres naturales y se reducen costos, lo que permite dirigir los recursos públicos para impulsar la productividad en el sector agropecuario.

Esto porque se pasó de un esquema de apoyos directos, altamente costoso para el país, a la disposición de recursos financieros para que las entidades federativas adquieran seguros agropecuarios catastróficos, mecánica que hace posible transferir el riesgo al mercado de seguros.

Esto debido a que el costo por fenómenos naturales es trasladado a agentes privados -bajo esquemas de aseguramiento y reaseguramiento- lo que disminuye el impacto en las finanzas públicas del país.

Debido a los resultados positivos que ha arrojado el componente CADENA -reestructurado por el Gobierno del Presidente Enrique Peña Nieto- como un modelo de apoyo directo al pequeño productor, la FAO va a retomarlo para proponerlo a otros países, anunció la representante en México del organismo internacional, Nuria Urquía Fernández.

Se trata de un ejemplo a compartir para el resto del mundo, por eso el interés de la FAO en sistematizar esta experiencia de cobertura, que representa un esfuerzo por proteger a los productores de temporal, puntualizó.

En la presentación del estudio sobre el “Componente de Atención a Desastres Naturales para el Sector Agropecuario”, destacó que en México el programa CADENA está generando en el minifundista una cultura de seguro agropecuario, lo cual representa una carga menor para las finanzas públicas y mantiene el equilibrio en los recursos de la SAGARPA.

Por su parte, el subsecretario de Desarrollo Rural de la SAGARPA, Arturo Osornio Sánchez, explicó que a través del CADENA, en el pasado ciclo agrícola se atendió una superficie de un millón de hectáreas con reporte de daño derivado de desastres naturales. Esto, precisó, equivale al cuatro por ciento de la superficie total que fue sembrada en dicho periodo.

Refirió que los principales cultivos que cuentan con seguro agrícola en el país son: maíz, sorgo, trigo y frijol, debido a su importancia en el país.

Osornio Sánchez exhortó a las entidades que no han presentado sus propuestas de aseguramiento para este año, a tramitarlas a la brevedad, a fin de contar con mayores niveles de cobertura ante desastres naturales.

El componente de la SAGARPA ha colocado el tema de gestión de riesgo catastrófico como un elemento fundamental en el Programa Sectorial Agropecuario y Rural del país, lo que representa el desarrollo de productos de seguro que se ajustan de manera real al perfil de riesgos de México y que no existían, detalló el oficial de Finanzas Agrícolas de la FAO, Emilio Hernández Hernández.

Destacó que un estudio de la FAO subraya la visión de colaboración de la inversión pública y privada del componente CADENA, el cual lo convierte en un elemento inclusivo.

Además, el componente siempre camina hacia nuevos retos y a favorecer mayor protección y número de riesgos, indicó Hernández Hernández.

Este aprendizaje del sector asegurador sobre el ámbito agropecuario mexicano y en estados marginales ha permitido que la estrategia del Gobierno de México de gestión de riesgos mantenga un costo eficiente, abundó el funcionario del organismo con sede en Europa.

Otro elemento a subrayar del estudio, dijo, es el mecanismo de distribución de seguros del programa CADENA, el cual presenta un nivel alto de adopción de índices paramétricosm, comparado con otros indicadores.

Cabe señalar que el análisis realizado de manera conjunta por la SAGARPA y FAO refiere que uno de los logros más destacados de CADENA ha sido el desarrollo y aplicación de seguros contra riesgos agropecuarios. Lo que ha permitido generar políticas públicas encaminadas a una mayor rentabilidad y sustentabilidad en la agricultura.

Actualmente, precisa el documento, este esquema es el eslabón más sólido dentro de la estrategia gubernamental de gestión del riesgo, al contar con información confiable en materia de volúmenes de aseguramiento, indemnizaciones y número de beneficiarios que reciben recursos a través de las vertientes del componente.

El CADENA es hoy un programa de suma importancia para los productores de bajos ingresos y dedicados principalmente al cultivo de maíz, sorgo, trigo y frijol, además ha logrado conjuntar los esfuerzos de diversas instancias gubernamentales como la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), SAGARPA y AGROASEMEX.

El libro destaca que “su crecimiento ha sido continuo y prácticamente exponencial; de 100 mil hectáreas protegidas en 2003, en 2013, la cobertura del programa alcanzó 12 millones de hectáreas; el número de Unidades Animal saltó de 300 mil en 2006 a 10 millones en 2013. Finalmente, la asignación presupuestal federal para el programa, aumentó de 8.4 millones de dólares en 2003 a 303.8 millones de dólares en 2013”.

En el evento estuvieron el coordinador general de Asuntos Internacionales de SAGARPA, Raúl Urteaga Trani, y el director general de Atención Cambio Climático en el Sector Agropecuario, Víctor Manuel Celaya del Toro.