Num. 141 / México D.F. 
  • El titular de la SAGARPA, Enrique Martínez y Martínez, compareció ante los integrantes de las Comisiones Unidas de Agricultura y Sistemas de Riego, y Desarrollo Rural, así como de Pesca y de Ganadería, a quienes expuso temas del sector rural y dio a conocer su programa de trabajo.
  • Las diputadas y diputados participantes coincidieron en la importancia que tiene para el país la elevación de la productividad en el campo, por lo que habrá que trabajar en conjunto para mejorar los programas y esquemas modernos.
 
El gobierno del Presidente Enrique Peña Nieto propondrá una gran reforma al campo mexicano, como ya lo hizo con otros sectores y temas estratégicos para el país, como el educativo y el de las telecomunicaciones, afirmó el secretario de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación, Enrique Martínez y Martínez.


Al comparecer ante los integrantes de las comisiones unidas de Agricultura y Sistemas de Riego, y de Desarrollo Rural, así como de Pesca y de Ganadería de la Cámara de Diputados, el titular de la SAGARPA pidió el apoyo del Legislativo para ir hacia la transformación del sector y convertirlo en un campo justo, productivo y sustentable.


El secretario Martínez y Martínez manifestó que los retos y desafíos que presenta el campo mexicano requieren de la suma de voluntades de todos, ante lo que externó la disposición de la dependencia a su cargo para sostener una comunicación constructiva con los distintos actores, de manera subrayada el Poder Legislativo, que tenga como fin llegar pronto al gran cambio que el Presidente de la República quiere para el sector agroalimentario.


Señaló que la postura del Gobierno de la República es trabajar todos los temas de la nación bajo una política incluyente, participativa e integral, con la firme convicción de que el ejercicio democrático es para construir y dar respuesta a los grandes retos del país, y subrayó que en el campo existen problemas estructurales y de planeación estratégica, pero también hay un gran potencial en el desarrollo del sector agroalimentario.


Destacó que se trabaja en la rediseño y reorientación de programas, con el propósito de estimular la producción, esto es, cambiar las prácticas de asistencialismo por las de incentivo a la producción, ya sea por productor o unidad productiva, por extensión territorial o volumen de producción, todo ello con la participación de productores, organizaciones y autoridades en la definición de estos objetivos.


Ante más de 35 legisladores de las Comisiones Unidas, el secretario Enrique Martínez y Martínez reconoció que el modelo económico aplicado en años atrás ha concentrado la riqueza con grandes asimetrías, como lo es la dependencia de importaciones de granos y oleaginosas, de fertilizantes y la falta de una banca de desarrollo que acompañe el desarrollo del sector.


Indicó que el sector agroalimentario del país ha ido decreciendo su importancia en el Productor Interno Bruto y de representar en alguna época el 16.5, ha pasado a representar el 3.7 en los últimos años, a diferencia del comportamiento de países de América Latina, donde Argentina está en el 9.1 por ciento del PIB, Perú el 7.8, Colombia el 6.8, Brasil el 5.5 y nosotros el 3.7%.


Agregó que en el país se produce el 57 por ciento de los alimentos que se consumen, lo que indica que estamos importando el 43% de éstos con una dependencia del exterior, esto significa importar 42% de los granos que se consumen en el país; soya, el 93%; arroz, 79%; trigo, 63%; maíz amarillo, 35%, y frijol, 18%.


Abundó que el valor de la producción se concentra en la superficie cultivada con riego (28 por ciento) que genera el 60 por ciento de la producción y el 72 de superficies de temporal que producen el 40 por ciento, lo que nos indica que es ineficiente el esquema de temporal.


Bajo estas condiciones, el funcionario federal indicó que se trabaja en ocho pilares principales que implican una reingeniería organizacional y operativa de la Secretaría para que su estructura y organización esté acorde con los actuales riesgos y los grandes cambios climáticos, de mercado y sanitarios.


Asimismo, atender el minifundio –compuesto por casi el 80 por ciento de productores con menos de cinco hectáreas-, a través de la integración de pequeños productores en las cadenas de valor, en modelos de clúster; la reorientación y diseño de programas que busca estimular e incentivar la productividad.


Indicó que se trabaja también en materia del agua para retomar las funciones en lo concerniente a los distritos de riego, respetando la rectoría de Comisión Nacional del Agua (CONAGUA); la investigación aplicada, con una coordinación efectiva de centros de investigación y de educación superior para aplicar la enseñanza y la investigación en el campo, y se revisan los programas de desarrollo rural que se encuentran en otras áreas de la administración, entre otros ajustes.


En el tema sanitario, afirmó que es una prioridad para el Gobierno de la República el fortalecer acciones y esquemas de trabajo que garanticen el estatus fito y zoosanitario en el país, para lo cual se desarrollan acciones conjuntas (autoridades-productores) para combatir plagas y enfermedades como el roya del café, la influenza aviar y el HLB en cítricos.


En su intervención los representantes parlamentarios de la Cámara de Diputados, Humberto Vega (PT), Ricardo Monreal (MC), Héctor Narcia (PVEM), José Antonio León (PRD), Juan Bueno (PAN) y Rubén Escajeda (PRI) coincidieron con la nueva visión del Gobierno de la República de cambiar la política asistencialista por incentivos productivos y en el rediseño de programas para reducir las condiciones de pobreza en el sector rural.


Los diputados y diputadas participantes también hablaron de la importancia que tiene para el país la elevación de la productividad en el campo, por lo que habrá que trabajar en conjunto para mejorar los programas y esquemas modernos, a través de un pacto para diseñar y construir un campo más justo, fuerte y competitivo, sin protagonismos partidistas.