Entre ellos, destaca,  un incremento en la productividad de maíz y frijol en 27 entidades del país, el fortalecimiento al Sistema de Vigilancia Fitozoosanitaria del  país para abrir nuevos mercados de exportación y el impulso a la comercialización de granos y oleaginosas a través del componente de Agricultura por Contrato.

Se creó también el Tablero de Control Agroalimentario lo que facilita la planeación de cultivos, atendiendo efectos de la oferta y demanda, se fortaleció la mecanización sustentable del campo con equipos modernos y se amplió la oferta de créditos colocados a través de la Financiera Nacional de Desarrollo Agropecuario, Rural, Forestal y Pesquero (FND) y Fideicomisos Instituidos en Relación a la Agricultura (FIRA).